TRUCOS DE CASA

Esta es la forma correcta de poner los cubiertos en el lavavajillas, segúnn la ciencia

La ciencia confirma que la colocación adecuada de los cubiertos mejora la limpieza y reduce riesgos en el lavavajillas. / EP
La ciencia recomienda colocar cuchillos y tenedores boca abajo y cucharas boca arriba en el lavavajillas para mejorar la limpieza y aumentar la seguridad durante la carga y descarga.

El lavavajillas es uno de los electrodomésticos más utilizados en los hogares, aunque su correcto uso sigue generando dudas. Una de las más habituales es la colocación de los cubiertos: boca arriba o boca abajo. Durante años, esta decisión ha dependido del criterio personal, pero distintos estudios han aportado una respuesta basada en criterios de limpieza y seguridad.

Quienes colocan los cubiertos boca arriba sostienen que así quedan más expuestos al agua y se limpian mejor. Por el contrario, otros usuarios optan por ponerlos boca abajo para reducir el riesgo de cortes, especialmente en el caso de los cuchillos. La evidencia científica apunta a una solución que combina ambas posturas.

Los estudios recomiendan colocar cuchillos y tenedores con la parte funcional hacia abajo por motivos de seguridad y para facilitar su retirada una vez terminado el lavado. En el caso de las cucharas, se aconseja situarlas boca arriba para evitar que se encajen entre sí y dificulten la limpieza.

La correcta carga del lavavajillas requiere planificación, ya que no siempre se pone en funcionamiento tras cada comida. Los expertos aconsejan cargarlo de atrás hacia adelante y de abajo arriba. En la bandeja inferior deben colocarse los platos más grandes al fondo para no bloquear el aspersor, dejando espacio para ollas y cacerolas. En la bandeja superior deben ir vasos, tazas y recipientes pequeños, siempre boca abajo.

Los cubiertos deben colocarse en su cesta correspondiente o en una tercera bandeja superior, si el modelo dispone de ella. Además, hay utensilios que no se recomiendan para el lavavajillas, como cubiertos dorados, piezas de madera o sartenes de hierro fundido y antiadherentes. En el caso de tarros de cristal con etiquetas, estas deben retirarse antes del lavado.

El mantenimiento del lavavajillas también es clave para garantizar su eficacia. La limpieza periódica del filtro, las aspas y las rejillas ayuda a evitar malos olores y restos de grasa. Asimismo, es importante no sobrecargar el electrodoméstico, colocar correctamente los utensilios y evitar introducir materiales no aptos para este tipo de lavado.