funeral del Papa Francisco

¿Dónde entierran al Papa? La basílica de la devoción mariana que acoge al pontífice

Miles de personas acuden al funeral del Papa, en la plaza de San Pedro. / Lorena Sopêna
Santa María la Mayor se convierte en el reposo final del Papa Francisco, tras una histórica despedida donde delegaciones de 170 países y miles de fieles rindieron homenaje a su legado de humildad y reforma

El funeral del Papa Francisco, celebrado el 26 de abril de 2025, marca un evento de enorme trascendencia tanto espiritual como histórica. La Plaza de San Pedro acogió a cerca de 200.000 fieles, líderes mundiales y representantes de más de 170 delegaciones internacionales, incluidos 50 jefes de Estado y diez monarcas. El acto no solo fue un homenaje a su figura religiosa, sino también una muestra del impacto global de su pontificado, basado en la humildad, la inclusión y la defensa de los más vulnerables.

Santa María la Mayor: la última voluntad de Francisco

Rompiendo una tradición de siglos —sin contravenir la normativa canónica— el Papa Francisco dispuso ser enterrado no en las Grutas Vaticanas de San Pedro, donde descansan la mayoría de los Papas recientes, sino en la Basílica de Santa María la Mayor. Se trata de una de las cuatro basílicas papales de Roma y un lugar con el que Jorge Mario Bergoglio mantuvo una profunda devoción, especialmente hacia la imagen de la Salus Populi Romani, la Virgen protectora del pueblo romano.

Ubicada en el monte Esquilino, Santa María la Mayor es la única basílica paleocristiana que conserva en gran parte su estructura original. Su historia está ligada al "Milagro de la Nieve" y guarda uno de los mayores tesoros del cristianismo: la Sagrada Cuna. Allí ya reposan siete Papas anteriores, en un espacio cargado de arte, fe y memoria.

Una tumba sencilla, fiel a su vida

El Papa Francisco será sepultado bajo una losa de mármol de Liguria, tierra de sus abuelos, siguiendo su expreso deseo de austeridad. La lápida no tendrá ornamentaciones, únicamente llevará grabado el nombre "Franciscus" y una reproducción en plata de su cruz pectoral, símbolo de su ministerio marcado por la simplicidad y el servicio.

La tumba estará abierta al público a partir del 27 de abril de 2025, un día después del funeral.

El cortejo fúnebre: un recorrido simbólico

Tras la misa en la Plaza de San Pedro, el féretro del Papa Francisco fue trasladado en un papamóvil abierto en un cortejo solemne que recorrió seis kilómetros por el corazón de Roma. El trayecto siguió parcialmente la antigua Via Papalis, usada tradicionalmente por los nuevos pontífices tras su elección, y pasó por lugares emblemáticos como el Coliseo, la plaza Venezia y los Foros Imperiales.

Esta procesión fue acompañada por 40 personas pertenecientes a colectivos marginados —personas sin hogar, migrantes, víctimas de trata, transexuales y presos—, una representación viva de las causas sociales que Francisco abrazó durante su pontificado.

El rito del cierre del féretro

Antes del funeral, en una ceremonia privada, el cuerpo de Francisco fue preparado según un rito tradicional. Fue cubierto con un velo de seda blanca, rociado con agua bendita y acompañado por oraciones. Dentro del ataúd se depositaron monedas y medallas de su pontificado, así como el rogito, un documento en latín que recoge los hitos principales de su vida y papado. El féretro, sencillo de madera con una placa de zinc, lleva su cruz, su escudo y su nombre grabado.

Una ceremonia marcada por la sobriedad

La misa fúnebre, presidida por el cardenal Giovanni Battista Re, decano del Colegio de Cardenales, reflejó la voluntad de Francisco de evitar grandes fastos. La liturgia puso el acento en su legado pastoral, su cercanía a los pobres y su apuesta por una Iglesia más abierta y fraterna.

Entre los asistentes al funeral estuvieron figuras destacadas como el expresidente estadounidense Joe Biden, la primera ministra italiana Giorgia Meloni, el presidente argentino Javier Milei, Ursula von der Leyen, António Guterres, y miembros de las casas reales europeas. España estuvo representada por el Rey Felipe VI y la Reina Letizia, quienes visitaron previamente los restos del Pontífice.

Un pontificado que marcó época

Francisco será recordado como el Papa que impulsó reformas en la Curia, promovió la sinodalidad como camino para la Iglesia, denunció las desigualdades sociales y la crisis climática, y se enfrentó abiertamente a los abusos dentro de la Iglesia. Su elección de Santa María la Mayor como morada final es coherente con su vida y su testimonio de fe: la de un pastor que eligió la sencillez por encima de la pompa.