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Dolor y esperanza en Ana Peleteiro: pierde al bebé que esperaba y comparte su experiencia

Ana Peleteiro anuncia que ha perdido el hijo que esperaba. / RRSS
La atleta gallega, referente del deporte español, ha publicado un mensaje en redes que ha emocionado al país y ha abierto un espacio de empatía frente a una realidad aún silenciada

Ana Peleteiro, atleta olímpica y una de las figuras más queridas del deporte español, ha anunciado a través de sus redes sociales que ha sufrido la pérdida del bebé que esperaba junto a su pareja y entrenador, el también atleta Benjamín Compaoré. La noticia ha causado una gran conmoción, tanto en el mundo deportivo como entre sus seguidores, que han recibido con tristeza y solidaridad el duro testimonio de la deportista.

“A pesar de llevar un crecimiento normal, no tenemos latido”

El anuncio se produjo tras una revisión médica rutinaria. En un emotivo mensaje, la gallega compartía con sus seguidores:

“Chicos, lo siento mucho, pero a pesar de llevar un crecimiento normal, no tenemos latido…”
Unas palabras que, como ella misma reconoce, son “las que jamás quieres escuchar”, especialmente cuando todo parecía ir bien. En la séptima semana de embarazo, se había confirmado que el desarrollo era adecuado y se había escuchado el latido fetal.

Acompañado de una imagen del cielo, su mensaje continuaba con una mezcla de dolor y resiliencia:

“Hoy hemos tenido que pasar por uno de los momentos más agridulces de nuestra vida, pero lo afrontamos fuertes y más unidos que nunca. Desde hoy tenemos un angelito más en el cielo que nos cuida y nos protegerá el resto de nuestra vida”.

Una noticia esperada con ilusión y compartida con sinceridad

Fue el pasado 6 de julio cuando Ana Peleteiro sorprendía anunciando su segundo embarazo con una publicación junto a su marido y su hija Lúa, de dos años. En ese momento, escribió: “Aún no sabemos casi nada de ti, hijito, pero te amamos y deseamos con todo nuestro corazón”.

Más tarde, reveló que el embarazo no había sido planeado y que necesitó trabajar emocionalmente para asimilarlo:

“He tenido que trabajarlo con mi terapeuta. No fue un bebé buscado, pero fue una noticia maravillosa que trajo luz tras semanas de malas noticias”.

Un proceso doloroso, pero compartido con fuerza

Horas después de la revisión médica, Ana volvió a compartir su estado en una historia de Instagram desde el centro médico:

“Llevo ya dos horas con la medicación. Imagino que lo que viene va a ser bastante triste y desagradable. Ahora me toca descansar y digerir todo bien, sin dejar de dar gracias a la vida, por incomprensible que parezca. Todo pasa por algo”.

También explicó que estará unos días desconectada para recuperarse, pero quiso enviar tranquilidad a quienes la siguen: “Estamos bien. Pasando este proceso de la mano y tranquilos. La vida es así, y mañana volverá a salir el sol”.

Un sólido apoyo: su familia y su entorno profesional

La figura de Benjamín Compaoré, su esposo, es clave en este proceso. Ambos comparten vida familiar y profesional, ya que Compaoré entrena a Peleteiro desde que en 2024 la atleta cerrara su etapa con Iván Pedroso. Además, juntos cuidan a su hija Lúa y a las tres hijas de Benjamín, fruto de una relación anterior.

Siempre me he tirado al barranco, y casi siempre me ha salido bien. Esta vez también será así”, dijo Ana en una entrevista pasada, reafirmando su confianza en los cambios valientes, incluida su decisión de que su marido se convirtiera en su nuevo entrenador.

Una mujer fuerte que renace de las cenizas

Ana Peleteiro es, además de madre y atleta, empresaria. Es copropietaria de una clínica de podología, un gimnasio en La Coruña junto a Lucas Vázquez y la entrenadora Crys Díaz, y está preparando la apertura de una cafetería propia.

En su comunicado, dejó claro que esto no es un adiós, sino una pausa en el camino: “Aunque quieran acabar conmigo, gracias al colchón que me rodea, salgo más fuerte. Soy como el Ave Fénix”.

Un mensaje de esperanza que resuena en miles de corazones

Las redes sociales se han llenado de mensajes de apoyo de atletas, compañeros de profesión, fans e incluso medios de comunicación, aplaudiendo su valentía al hablar abiertamente de una situación tan dolorosa y todavía tabú en muchos ámbitos.

La actitud de Ana Peleteiro demuestra que, en medio del dolor, es posible compartir vulnerabilidad con dignidad y fortaleza. Su mensaje ha servido de consuelo y referencia para muchas mujeres que han pasado o pasarán por experiencias similares.