Un decreto aprobado por Sánchez en 2023 podría agravar las inundaciones actuales
Las intensas lluvias de las últimas semanas han provocado inundaciones, evacuaciones y desbordamientos de ríos en varios puntos de España. Una situación crítica agravada, según expertos del sector hidráulico, por el Real Decreto 665/2023, aprobado por el Gobierno de Pedro Sánchez en julio de 2023, que introduce nuevas limitaciones en la gestión de los cauces fluviales, según revela El Debate.
Esta normativa, centrada en el principio de «mínima intervención», prioriza la conservación ambiental y la continuidad ecológica de los ríos, limitando severamente las obras hidráulicas tradicionales, como encauzamientos, cubrimientos o modificaciones de trazado. El artículo 126 del decreto prohíbe, salvo excepciones justificadas, cubrir cauces o alterarlos, lo que, en la práctica, impide actuar en zonas de riesgo donde históricamente se aplicaban soluciones de ingeniería para prevenir desbordamientos, especialmente en zonas urbanas densamente pobladas.
Fuentes de la Confederación Hidrográfica del Tajo advierten que este enfoque puede aumentar el riesgo de catástrofes en episodios de lluvias extremas. También subrayan las restricciones al diseño de puentes, drenajes y pasos sobre ríos, que deben evitar zonas de flujo preferente. En caso de inacción o de infraestructuras mal dimensionadas, estos puntos pueden actuar como tapones y empeorar los desbordamientos.
Los efectos de esta situación ya se sienten en comunidades como Andalucía y Galicia. En Grazalema (Cádiz), tras el paso de la borrasca Leonardo, la Unidad Militar de Emergencias (UME) tuvo que intervenir en tareas de achique. Todos los vecinos del municipio fueron evacuados a Ronda por precaución. En Sevilla, el desbordamiento del arroyo Miraflores y otros cauces ha obligado a cortar varias vías, mientras el río Guadaíra y el arroyo de Santiago permanecen en nivel rojo.
En Órgiva (Granada), la crecida de los ríos Chico y Guadalfeo ha dejado incomunicadas a unas 200 personas, especialmente en la pedanía de Bayacas y el paraje de los Cigarrones. En algunos casos, los vecinos han quedado aislados, sin acceso por carretera, aunque aún pueden desplazarse a pie. El Ayuntamiento mantiene activado el plan de emergencias.
En Galicia, la Confederación Hidrográfica del Miño-Sil ha informado de desbordamientos en varios municipios de Ourense. En Baños de Molgas, el río Arnoia ha obligado al cierre de paseos fluviales y de algunas carreteras.
Los expertos insisten en que la filosofía del decreto puede tener sentido en condiciones normales, pero alertan de que la falta de flexibilidad en situaciones excepcionales compromete la seguridad ciudadana. Con los cambios climáticos en aumento, señalan la necesidad de revisar estas políticas para permitir respuestas rápidas y efectivas ante fenómenos meteorológicos extremos.