Curro Romero recibe el alta médica tras superar una infección
El matador de toros retirado Curro Romero ha recibido el alta médica este martes 6 de mayo en el Hospital Virgen Macarena de Sevilla, tras varios días de ingreso por un proceso infeccioso que requirió atención especializada y tratamiento antibiótico. La estancia hospitalaria del torero, de 91 años, provocó inquietud en su entorno y entre sus seguidores, especialmente a raíz de la propagación de un bulo que aseguraba su fallecimiento, hecho que fue rápidamente desmentido por fuentes cercanas a la familia.
Romero, conocido en el ámbito taurino como "el Faraón de Camas", había ingresado en el mencionado centro sanitario debido a una infección que, según ha trascendido, afectó inicialmente al riñón y derivó en una caída de tensión. Tras varios días de evolución clínica favorable, el torero continuará ahora el tratamiento con antibióticos desde su domicilio, bajo supervisión médica.
Carmen Tello, esposa del diestro y persona de referencia en su entorno más cercano, ha confirmado la mejoría del estado de salud de Romero en declaraciones a El Mundo. “Conviene pues la infección ha sido grande estos días”, declaró visiblemente contrariada por los rumores infundados que circularon sobre la salud del torero. “Curro está muy bien”, concluyó, refiriéndose al buen ánimo y apariencia del maestro.
La infección renal descartó inicialmente la sospecha de una posible complicación respiratoria, como confirmaron fuentes próximas a la familia. El tratamiento antibiótico prolongó la estancia hospitalaria más de lo previsto, lo que motivó la especulación pública sobre su estado.
La situación sanitaria actual se produce justo un año después de que Curro Romero sufriera la fractura de la cabeza del fémur tras una caída en su domicilio en mayo de 2024. En aquel momento también fue atendido en el Hospital Virgen Macarena, que desde hace años es el centro de referencia para el seguimiento de su salud. Entonces, fue intervenido quirúrgicamente y se recuperó satisfactoriamente tras el proceso postoperatorio.
Pese a estos episodios de salud, el torero camero continúa activo dentro del ámbito social y taurino. Su última aparición pública se produjo hace apenas una semana, durante el pregón taurino del Real Círculo de Labradores de Sevilla. El acto, que sirvió de homenaje al también torero Juan Antonio Ruiz "Espartaco", contó con la participación del periodista Chapu Apaolaza, autor del pregón. Romero asistió al evento, mostrando buen aspecto físico y recibiendo numerosas muestras de afecto por parte del público asistente.
Nacido el 1 de diciembre de 1933 en Camas (Sevilla), Curro Romero cumplió 91 años el pasado invierno. Figura destacada de la tauromaquia del siglo XX, es considerado uno de los grandes exponentes del toreo sevillano. Su nombre sigue siendo referente para las nuevas generaciones de aficionados, y su estado de salud es seguido con atención por el mundo taurino y cultural en general.
Durante las horas previas a su alta hospitalaria, una fotografía del maestro en la habitación del hospital, esperando el alta médica, fue difundida por medios de comunicación. En la imagen se le observaba con buen aspecto, lo que contribuyó a desmentir los rumores que circularon con rapidez a través de redes sociales y aplicaciones de mensajería.
Las especulaciones sobre su supuesto fallecimiento se propagaron especialmente en Sevilla durante la jornada del lunes, generando confusión y obligando a personas cercanas al torero a salir al paso para desmentir la noticia falsa. Estas circunstancias han vuelto a poner de manifiesto los peligros de la desinformación y la difusión irresponsable de bulos en torno a figuras públicas de edad avanzada.
Finalizado el tratamiento hospitalario, Curro Romero permanecerá ahora en su residencia, donde seguirá con la medicación prescrita y el seguimiento clínico correspondiente para garantizar su completa recuperación. El entorno familiar ha agradecido las numerosas muestras de afecto y respeto recibidas durante los días de ingreso, al tiempo que ha solicitado cautela y responsabilidad en la difusión de informaciones sobre su salud.