agresión guardería

La cuidadora detenida justifica su conducta alegando presión de las familias: “Igual me pasé un poco, pero..."

Momento del vídeo de la agresión de la trabajadora a un niño. / X

Una escuela infantil sin autorización, una cuidadora que justifica los gritos y empujones a bebés, y una becaria que decidió grabarlo todo

La presunta agresión física y verbal de una cuidadora a una niña de año y medio en una escuela infantil privada de Torrejón de Ardoz ha desencadenado una profunda crisis social, institucional y judicial. La difusión de un vídeo grabado por una estudiante en prácticas ha revelado escenas de violencia ejercida contra varios menores, lo que ha llevado a la detención de cuatro trabajadoras del centro Cascanueces.

La Policía Nacional, a través de su Unidad de Atención a la Familia y Mujer (UFAM), arrestó a dos cuidadoras por presuntos delitos de trato degradante, maltrato de obra y maltrato habitual, así como a la directora del centro y a otra empleada por omisión del deber de socorro. Según fuentes judiciales, la magistrada titular del Juzgado de Instrucción número 3 de Torrejón ha acordado la puesta en libertad provisional de las cuatro detenidas, imponiéndoles la prohibición de trabajar con menores y la obligación de firmar mensualmente en sede judicial.

Declaraciones sin arrepentimiento real

Durante la declaración judicial, Raquel, la cuidadora protagonista del vídeo que ha dado pie a la investigación, reconoció: “Igual me pasé un poco”, justificando su actuación por la “presión que ejercen los padres cuando los niños no comen”. Alegó además que el incidente fue “puntual”, aunque las investigaciones indican que podría tratarse de un patrón sistemático de maltrato.

Según el testimonio de la joven que grabó las imágenes, los abusos eran frecuentes y normalizados por el resto del equipo. La becaria explicó que era habitual que las cuidadoras gritaran, empujaran o incluso obligaran a los niños a recoger la comida del suelo y comérsela. Añadió que algunas trabajadoras se reían ante estos episodios y que solo las estudiantes en prácticas prestaban atención básica a los bebés en caso de caída o golpe.

Vídeo clave en la instrucción judicial

En la grabación, emitida por el programa ‘Y ahora Sonsoles’ (Antena 3), se aprecia cómo Raquel sujeta a la menor contra la pared, le grita y le introduce bruscamente comida en la boca mientras la pequeña llora de forma continua. La frase: “Si lo escupes, te lo vuelvo a meter”, pronunciada por la cuidadora, se ha convertido en el símbolo de la indignación de la opinión pública.

Al menos siete familias han presentado denuncia formal, y algunas han manifestado que sus hijos ya mostraban signos de rechazo emocional hacia la cuidadora, como el llanto diario al verla. La guardería permaneció cerrada el viernes tras estallar el caso, sin que la dirección haya informado oficialmente a los padres si reanudará la actividad.

Centro sin autorización oficial

La Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid ha confirmado que el centro Cascanueces operaba sin autorización administrativa como escuela infantil, lo que agrava las responsabilidades legales. La Inspección Educativa ha abierto un expediente para determinar si hubo negligencia o irregularidades previas, así como para recabar testimonios del personal educativo.

El consejero de Presidencia, Miguel Ángel García Martín, calificó las imágenes como “extremadamente duras” y expresó el compromiso del Gobierno regional con las familias, a las que se está ofreciendo ayuda para la escolarización alternativa de los menores.

Reacción social y apoyo institucional

El caso ha provocado una oleada de protestas entre los padres y madres de Torrejón, muchos de los cuales se han concentrado a las puertas del centro exigiendo el cierre inmediato y responsabilidades penales. Las redes sociales y medios de comunicación se han hecho eco de una historia que ha reabierto el debate sobre los controles y regulaciones en los centros privados de atención a la infancia.

Por el momento, la instrucción judicial continúa abierta. Las imputaciones podrán modificarse en función de las diligencias y el análisis del vídeo, mientras la Policía Nacional investiga si hubo más menores víctimas de este presunto maltrato sistemático.