Sociedad

Crimen, fama y perdón: el caso de los hermanos Menéndez da un giro inesperado

Los hermanos Menéndez. / Redes sociales
El juez redujo la condena de cadena perpetua a 50 años para los hermanos Menéndez, abriendo la posibilidad de libertad condicional tras cumplir 35 años por el asesinato de sus padres.El juez redujo la condena de cadena perpetua a 50 años para los hermanos Menéndez, abriendo la posibilidad de libertad condicional tras cumplir 35 años por el asesinato de sus padres.

En un histórico fallo judicial, el juez Michael Jesic redujo este martes la condena de cadena perpetua impuesta a los hermanos Lyle y Erik Menéndez por el asesinato de sus padres, perpetrado en 1989 en Beverly Hills, a 50 años de prisión, lo que habilita la posibilidad de libertad condicional inmediata tras haber cumplido ya 35 años tras las rejas.

Confesión completa ante el tribunal

Durante una emotiva audiencia judicial celebrada en Los Ángeles, ambos hermanos asumieron plena responsabilidad por los asesinatos de José y Kitty Menéndez. Lyle, de 57 años, se dirigió al tribunal por videoconferencia y confesó sin reservas:

“Asumo toda la responsabilidad de todas mis decisiones... la decisión de apuntarle un arma a mi mamá y a mi papá...”.

Por su parte, Erik, de 54 años, añadió:

“No tengo excusa ni justificación. Disparé cinco tiros a mis padres y fui a buscar más munición. Lo siento mucho”.

Del crimen a la posibilidad de redención

El caso Menéndez se convirtió en uno de los juicios más mediáticos de la década de 1990, y los hermanos fueron inicialmente acusados de haber cometido los asesinatos por ambición, con el objetivo de heredar la fortuna familiar. Sin embargo, con el tiempo alegaron haber actuado en defensa propia, tras años de abusos sexuales y emocionales por parte de su padre.

Durante su tiempo en prisión, Lyle y Erik han trabajado con otros reclusos, incluidos enfermos terminales, y su comportamiento ha sido descrito como ejemplar. Su familia, incluyendo a su prima Anamaria Baralt y a Diane Hernández, sobrina de Kitty Menéndez, abogaron por su liberación, asegurando que se han reformado profundamente.

La presión pública y mediática

El renovado interés por el caso se intensificó gracias a la miniserie de Netflix “Monsters: The Lyle and Erik Menendez Story” y al respaldo de celebridades como Kim Kardashian, lo que impulsó una campaña para la reducción de sus sentencias. Esto también ha generado una intensa cobertura mediática, con audiencias judiciales que han requerido un sistema de lotería para asignar lugares al público.

Lo que sigue: posible libertad condicional y decisión del gobernador

Con esta nueva sentencia de 50 años, los hermanos pueden solicitar la libertad condicional, con una audiencia programada para el próximo mes. Sin embargo, el fiscal de distrito Nathan Hochman se opone firmemente a su liberación, argumentando que aún no han hecho un relato completo y veraz de sus actos.

De acuerdo con la ley de California, si la junta de libertad condicional aprueba su liberación, la decisión final recaerá en el gobernador Gavin Newsom, quien puede ratificarla, revocarla o modificarla.