Cómo aprender a relajarse para descansar bien

En una sociedad tan hiperconectada, en ocasiones se hace difícil encontrar un equilibrio entre las responsabilidades propias de la jornada laboral, las tareas del hogar, las actividades de ocio y tiempo libre y el cuidado personal. Siempre se ha dicho que dormir bien debería ser una de las prioridades generales de toda la población; pero a veces casi no queda tiempo para cuidar el descanso. 

Hoy en día, aprender a relajarse antes de dormir ha pasado de ser un privilegio a más bien una necesidad. No es suficiente con que la aplicación del teléfono móvil registre más de siete horas de sueño, sino que se necesita cuidar que ese sueño sea óptimo y placentero. 

Después del día, y todo lo que conlleva, es normal querer buscar un momento de calma y tranquilidad para desconectar en las últimas horas de la tarde antes de ir a dormir. Hay quienes eligen ver una serie o una película después de cenar, quienes optan por hacer videollamada con la familia, quienes simplemente quieren jugar a la ruleta online; o los que son más de leer un buen libro y alejar las pantallas antes de dormir. La lista de opciones de ocio son infinitas, lo único a tener en cuenta es elegir una actividad que además de distraerte te ayude a relajarte y prepararte para la hora de dormir. Es decir, hay que evitar estímulos que activan el cerebro. 

Crea una rutina de descanso

 

Nos pasamos el día creando rutinas, con el calendario y la agenda en la mano planificando las tareas de cada día, las clases en el gimnasio, las meriendas y cenas con los amigos, el viaje de fin de semana...pero se nos olvida dedicar tiempo a organizar el descanso. Está científicamente comprobado que el cuerpo es más eficaz en cualquier proceso cuando sigue un patrón establecido, alejado de improvisaciones. Por eso, con el descanso debe ser igual, creando un hábito o rutina de relajación para llevarla a cabo todas las noches antes de dormir. 

Las obligaciones del día a día, el uso constante de las pantallas (teléfonos móviles, ordenadores, iPad) y la sobreestimulación mental hacen que muchas personas lleguen a la noche con la sensación de que el cuerpo está acelerado y muy activo. Justamente hay que intentar evitar esto, propiciando que el cuerpo, más bien, llegue a la hora de dormir cansado y relajado, como si estuviera en una especie de spa mental. 

Para crear esta rutina de descanso es clave encontrar las formas de desconectar que mejor funcionan con nuestro cerebro, ya que cada persona es un mundo. Una actividad tan sencilla como ver la tele puede ser relajante para una persona; pero al mismo tiempo puede sobreestimular la mente de otra. Por lo que aquí no hay una lista de actividades buenas o malas, simplemente cada persona debe elegir aquellos hábitos que le hacen bien. 

Por ejemplo, hay quienes leen antes de dormir con tal de dejar el teléfono apagado en la mesita de noche; o incluso en otra habitación. Otros escuchan música relajada como para avisar al cerebro de que llega la hora de activar el modo zen y hay quienes no les importa lo que hagan, porque siempre están relajados. 

Elijas la rutina que elijas, todas las opciones son buenas para conseguir un buen descanso, porque el cerebro responde muy bien ante patrones y rutinas que siente como beneficiosas. Como la tendencia de tomar magnesio a diario para dormir bien

La rutina de descanso para tu cerebro

 

Un hábito que es muy fácil de crear y que la mayoría de la población repite cada día sin ser consciente, es el de irse a dormir en un tramo de hora aproximado. Casi todo el mundo se va a dormir, por norma general, a una hora similar a los días laborales, aunque no se sepa cuál es la hora perfecta de irse a dormir

Este gesto de tener dos especies de horarios es algo muy bueno para el cerebro, porque conforme se acerca la hora entiende que es el momento de relajarse y empezar a desconectar el modo concentración. Pues es muy bueno mantener esta rutina, por supuesto salvo excepciones que puedan aparecer. Lo que no es sano es irse a dormir cada día a una hora o a una hora muy tarde si se tiene que madrugar.