Carlos Marín tenía visiones y creía en el ocultismo, según su última pareja
A cuatro años del fallecimiento de Carlos Marín, reconocido barítono del cuarteto Il Divo, su nombre vuelve a ser mencionado en los medios, no por su legado musical, sino por una nueva polémica. En esta ocasión, la controversia llega de la mano de Sofía Vigiola, una mujer mexicana que asegura haber sido su última pareja y confidente en los años previos a su muerte.
Sofía Vigiola cuestiona la etiqueta de "viuda" de Geraldine Larrosa
Vigiola, conocida en algunos círculos como "La bruja verde", ha acusado públicamente a Geraldine Larrosa, exesposa del cantante, de apropiarse del rol de viuda sin tener, según ella, derecho legítimo a esa posición.
"Después de haber tenido una hija con otro hombre y de haberse divorciado de Carlos, no puede llamarse su viuda", declaró Sofía con firmeza, avivando un debate sobre la vida sentimental del artista fallecido.
Carlos Marín y el ocultismo: una pasión compartida
Más allá de la controversia sentimental, Vigiola reveló un aspecto poco conocido de Carlos Marín: su fascinación por el ocultismo y lo esotérico. "Nos encantaba", afirma la mexicana, asegurando que ambos compartían prácticas y creencias espirituales que iban más allá de lo convencional.
Según sus palabras, el barítono tenía un don especial que le permitía tener visiones de futuros desastres naturales como terremotos o tsunamis. "Las visiones de Carlos nunca fallaban, aunque a veces eran aterradoras, él sabía cómo transformarlas", indicó.
Un legado espiritual heredado
Vigiola sostiene que este don fue heredado de la abuela de Carlos Marín, una figura aparentemente clave en su conexión con lo espiritual. "Yo, desde siempre, he visto gente muerta, y me he podido despedir de Carlos dos veces", confesó.
Estas declaraciones no solo han generado asombro entre los seguidores del artista, sino que también abren una nueva ventana al lado más místico de una figura pública que, hasta ahora, era conocida principalmente por su voz y su carrera internacional.