Sociedad

Una boda con raíces flamencas: Paty Sánchez-Flores y Javier Millet se casan en Jávea

Paty Sánchez-Flores y Javier Millet se casan en Jávea en una emotiva boda con 350 invitados, tradición flamenca y presencia destacada de la familia Flores, incluyendo a Lolita, Elena Furiase y Alba Flores.
Paty Sánchez-Flores. / EP
Paty Sánchez-Flores. / EP

La boda de Paty Sánchez-Flores, hija del entrenador y exfutbolista Quique Sánchez-Flores, ha sido uno de los eventos sociales más comentados del año en Jávea (Alicante). La ceremonia religiosa se celebró en la parroquia de San Bartolomé, elegida por su valor sentimental y su cercanía a la familia.

La novia, influencer y personal shopper, de 26 años, unió su vida al abogado deportivo Javier Millet Ripoll en una jornada que reunió a cerca de 350 invitados. La emoción, el glamour y las raíces familiares marcaron esta jornada inolvidable.

Quique Sánchez-Flores, padrino orgulloso

El técnico Quique Sánchez-Flores ejerció de padrino de la boda, visiblemente emocionado. Su vínculo con la legendaria saga de los Flores, de la que es sobrino nieto de Lola Flores, dio aún más relevancia mediática al enlace.

Invitados de renombre: la saga Flores al completo

Entre los asistentes destacaron Lolita y Rosario Flores, así como las primas de la novia: Elena Furiase, Alba Flores y Lola Orellana. La presencia de Carmen Flores, abuela de la novia, a sus 89 años, fue uno de los momentos más emotivos del día.

Elena Furiase, visiblemente emocionada, acudió con su esposo Gonzalo Sierra, recordando su propia boda celebrada en 2021. Por su parte, Alejandra Rubio llegó acompañada de Carlo Costanzia, y dejó claro que prefería disfrutar del evento dejando a un lado las polémicas personales.

Estilo, emoción y tradición

La novia se encargó personalmente de todos los detalles estilísticos: desde los looks de los invitados hasta la decoración floral y la iluminación, con el apoyo de su madre, su suegra y la wedding planner Lorena Oliver. La ceremonia tuvo un aire flamenco con mantones, flores y flecos, evocando la esencia de los Flores, sin caer en el exceso festivo.

La madre del novio también deslumbró con un elegante vestido beige con pedrería y una capa dramática que acaparó miradas.

Recepción en Casa Santonja: elegancia y jardines históricos

Tras la ceremonia, los invitados se trasladaron a Casa Santonja, una finca del siglo XIX ubicada en Dénia, donde se celebró la recepción entre jardines centenarios. La pareja, que se comprometió en octubre tras siete años de relación, cumplió su sueño con una boda que conjugó tradición, juventud y carisma familiar.

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