Ballesta habla tras la decisión judicial: "Me han crucificado"
Juan José Ballesta, actor de 37 años, ha manifestado su alivio tras la decisión judicial de no procesarlo por un caso de agresión sexual. Durante una conferencia de prensa junto a su abogada, Beatriz Uriarte, Ballesta compartió las dificultades que ha enfrentado desde que fue denunciado. "Me han crucificado", expresó el actor, refiriéndose a cómo esta acusación ha afectado su carrera profesional y su vida personal, cerrándole muchas puertas en la industria.
El proceso judicial comenzó después de que, en agosto de 2023, una mujer residente en Parla, Madrid, lo acusara a él y a otro hombre de violaciones que habrían ocurrido en julio del mismo año. La mujer, de 47 años y quien fue ingresada en un centro psiquiátrico debido a un brote psicótico, ratificó su denuncia más adelante. Sin embargo, el pasado lunes, el Juzgado de Instrucción número 4 de Parla concluyó el procedimiento sin procesar a los dos investigados por falta de pruebas incriminatorias.
Ballesta, aliviado por la noticia, relató cómo las acusaciones le han costado trabajos y le han generado un rechazo social considerable. "Me decían 'no trabajamos con agresores sexuales'", comentó sobre las reacciones de algunas empresas y personas. A pesar del daño recibido, el actor afirmó que no tiene intención de tomar acciones legales contra la denunciante, que padece de esquizofrenia, ni contra quienes lo atacaron. "Todo el mundo tiene derecho a equivocarse. Yo soy buena gente y perdono a todos", declaró.
La abogada Uriarte señaló que una testigo de la acusación declaró que nunca mencionó al actor en sus relatos sobre los hechos, lo cual ayudó a reforzar la decisión de no procesamiento. La jueza encargada del caso debe ahora elevar la decisión a la Audiencia Provincial, que decidirá si archiva definitivamente la causa.
El auto emitido por la jueza destacó que la denunciante presentó hasta tres versiones diferentes de los hechos, y aunque no se encontró una "falsedad consciente", los problemas de salud mental de la mujer, junto con la falta de medicación y el consumo de sustancias, podrían haber influido en su relato. La magistrada determinó que no existen "indicios racionales de criminalidad" contra los acusados, quienes han negado consistentemente los hechos atribuidos.