Toros

Ayuso y la familia real marcan el pulso social en Las Ventas

La presidenta de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, en Las Ventas. / EP

Más de 20.000 asistentes llenan Las Ventas en la 125ª Corrida de la Prensa, con participación destacada de figuras políticas, aristocráticas y empresariales, junto a grandes nombres del mundo taurino.

La Plaza de Toros de Las Ventas ha acogido este miércoles 28 de mayo de 2025 la 125ª edición de la Corrida de la Prensa, una cita histórica dentro de la Feria de San Isidro que ha contado con una masiva afluencia de público. Más de 20.000 personas han ocupado los tendidos del coso madrileño en una tarde marcada por las altas temperaturas y la expectación generada por la presencia en el cartel de Morante de la Puebla, Alejandro Talavante y Tomás Rufo, lidiando seis astados de la ganadería Garcigrande.

La celebración de esta jornada, que representa uno de los hitos tradicionales del calendario taurino madrileño, ha coincidido con el ecuador de la Feria de San Isidro, que este año alcanza su decimoséptima jornada con ocho funciones en las que se ha colgado el cartel de “no hay billetes”. El interés por el festejo ha sido tal que la sombra se ha convertido en bien escaso, soportando los asistentes temperaturas elevadas que no han impedido el desarrollo del espectáculo.

Desde primera hora de la tarde comenzaron a llegar rostros conocidos del ámbito taurino y social. Uno de los primeros en acceder a la plaza ha sido el veterano diestro José Ortega Cano, habitual en este tipo de convocatorias, aunque en esta ocasión sin la compañía de su hija, Gloria Camila, cuya ausencia ha sido notable a lo largo de los festejos celebrados hasta la fecha.

En un discreto segundo plano, la infanta Elena ha hecho acto de presencia, cumpliendo con una asistencia constante a este tipo de citas. Su actitud reservada ha estado en consonancia con su habitual comportamiento público. A su lado, su hija, Victoria Federica de Marichalar, ha reaparecido en Madrid tras haber asistido por la mañana a la Audiencia General del Papa León XIV en la Plaza de San Pedro de Roma. Su llegada ha coincidido con el momento álgido de afluencia, sin que se produjeran interrupciones en el protocolo habitual.

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha hecho su entrada en Las Ventas sobre las 19:45 horas. Acompañada por el maestro Juan Antonio Ruiz “Espartaco”, en calidad de asesor taurino, Ayuso ha sido recibida entre vítores y aplausos por parte de los asistentes. “Muchas gracias a todos”, ha declarado, mientras se detenía para atender con cordialidad las múltiples peticiones de fotografías por parte del público. El recorrido hasta su localidad ha requerido casi diez minutos debido al entusiasmo generado. La presidenta ha lucido un conjunto en tonos beige, manteniendo una actitud relajada durante toda la tarde.

La esfera política ha contado con una nutrida representación institucional. Entre los asistentes han estado presentes María Dolores de Cospedal, exministra de Defensa; Esperanza Aguirre, exministra de Educación y Cultura, que ha acudido junto a su esposo Fernando Ramírez de Haro y Valdés; Antonio Miguel Carmona, portavoz socialista en el Ayuntamiento de Madrid; Pío García-Escudero, expresidente del Senado; y Emiliano García-Page, presidente de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha.

En el ámbito familiar del actual alcalde de la capital, la joven Teresa Urquijo, esposa de José Luis Martínez-Almeida, ha acudido en solitario. En avanzado estado de gestación y con el nacimiento de su primer hijo previsto para el 24 de junio, ha hecho visible su seguimiento de la temporada taurina a pesar de la cercanía del parto.

La Asociación de la Prensa de Madrid, institución convocante del evento, ha estado representada por su presidenta, María Rey, quien ha compartido espacio con José Antonio Álvarez Gundín, director de Informativos de Telemadrid. Su presencia ha recordado la vinculación histórica entre el periodismo y la tauromaquia, en especial en este festejo cuya tradición se remonta a más de un siglo.

El sector empresarial ha contado también con destacada representación. Ha estado presente Enrique Cerezo, presidente del Club Atlético de Madrid, quien ha protagonizado uno de los saludos más comentados del festejo al encontrarse con la presidenta regional. Junto a él, han asistido otros empresarios relevantes como Alberto Cortina, así como Jesús y Miguel Ángel Gil, hijos del exalcalde de Marbella, Jesús Gil. También se ha visto entre los asistentes a Pedro Trapote, empresario vinculado a distintos sectores de ocio nocturno y medios de comunicación.

Por parte del mundo taurino, además de los matadores en el ruedo, han asistido otras figuras destacadas como José Antonio Canales Rivera y Julián López “El Juli”. Este último ha captado la atención desde su llegada a la plaza, siendo uno de los referentes indiscutibles en la actual temporada.

También han acudido representantes del ámbito gastronómico con notable vinculación pública, como los chefs Mario Sandoval y Pepa Muñoz. Su presencia ha sido interpretada como un gesto de apoyo a la continuidad del tejido cultural tradicional en el que se inscribe la tauromaquia.

Durante la lidia, uno de los momentos más destacados ha sido la intervención de Juan de Castilla, quien ha dejado clara su concepción del arte taurino con una frase que ha circulado con rapidez por los medios especializados: “Así es como concibo el toreo, con una apuesta de verdad, no sé ser de otra manera”.

La jornada se ha desarrollado sin incidentes destacables, bajo una organización que ha mantenido los estándares habituales de seguridad y logística, con refuerzo en accesos, servicios médicos y personal auxiliar ante la previsión de máxima afluencia. A pesar del calor, los asistentes se han mantenido en sus localidades hasta la finalización del último paseíllo, aplaudiendo con entusiasmo la entrega de los toreros.

Con esta edición, la Corrida de la Prensa reafirma su lugar en el calendario taurino como una de las citas con mayor arraigo entre aficionados, medios de comunicación y representantes públicos. Su continuidad sigue siendo reflejo de la intersección entre cultura, poder institucional y tradición en la vida social madrileña.