'CASO JULIO IGLESIAS'

Así se creó el bulo del 'Caso Julio Iglesias'

Conversaciones privadas revelan una relación laboral cordial y voluntaria, muy alejada del relato de explotación difundido posteriormente y utilizado para sostener el 'Caso Julio Iglesias'
El cantante español, Julio Iglesias. / EP
El cantante español, Julio Iglesias. / EP

El Caso Julio Iglesias publicado por eldiario.es comienza a desmontarse mensaje a mensaje. Nuevas conversaciones de WhatsApp, a las que ha tenido acceso en exclusiva OKDIARIO, contradicen de forma directa el relato de supuesta explotación laboral atribuido al cantante Julio Iglesias en su residencia de Málaga.

En uno de esos mensajes, la ex empleada identificada como «Carolina» —nombre ficticio— expresa claramente su deseo de continuar trabajando en la vivienda del artista. «Por supuesto que no, ya quisiera yo quedarme trabajando aquí 🤔», responde cuando la gobernanta de la casa le pregunta si piensa marcharse.

Los mensajes, fechados el 9 de agosto de 2021, muestran una relación cordial y sin indicios de conflicto. Días antes, ante la pregunta «¿El trabajo y la casa qué tal?», «Carolina» responde: «Sí, todo bien con eso, al principio fue difícil pero ya va todo bien, por lo menos ya una logró adaptarse al horario y al trabajo y todo eso». La gobernanta reacciona con un emoticono de complicidad: «Me alegro 🤭».

Contradicciones en el Caso Julio Iglesias

«Carolina» es una de las trabajadoras cuyo testimonio fue utilizado por eldiario.es para acusar a Julio Iglesias de traer empleadas desde República Dominicana a España sin visado de trabajo. Según el reportaje, la mujer habría llegado en el verano de 2021 con un visado de turista tipo C para desempeñar labores domésticas en la finca del cantante en Málaga.

El medio presentó este episodio como prueba de supuestas irregularidades administrativas, lo que llevó al Ministerio de Asuntos Exteriores a abrir una inspección de oficio sobre los visados tramitados por el consulado español en Santo Domingo. Sin embargo, los mensajes de WhatsApp ahora conocidos ofrecen una versión radicalmente distinta del Caso Julio Iglesias.

Un relato lleno de incoherencias

En su testimonio a eldiario.es, «Carolina» asegura que le prometieron un aumento de sueldo que nunca se materializó, aunque reconoce que recibía 200 euros mensuales adicionales para gastos personales, además de alojamiento y manutención incluidos.

También afirma que vivía una situación de encierro y vigilancia constante, pero en sus mensajes privados no aparece ninguna queja en ese sentido. Al contrario, el tono es relajado, positivo y con expresiones de satisfacción, muy alejado del supuesto ambiente de terror descrito años después.

La mentira del embarazo inventado

Otro de los puntos clave del Caso Julio Iglesias es la afirmación de «Carolina» de que tuvo que inventarse un embarazo para poder marcharse y evitar que le insistieran en quedarse. Sin embargo, los mensajes de WhatsApp prueban exactamente lo contrario: nadie tuvo que presionarla para continuar, ya que era ella quien manifestaba su deseo de permanecer trabajando en la casa de Julio Iglesias.

«Ya quisiera yo quedarme trabajando aquí», escribió apenas unos días antes de alegar ese supuesto embarazo inexistente.

Jornadas “extenuantes” que quería mantener

Pese a que eldiario.es habla de jornadas extenuantes de hasta catorce horas diarias, sin contrato ni descansos, la propia protagonista expresa en privado su intención de seguir trabajando. Una contradicción difícil de explicar si las condiciones laborales hubieran sido tan extremas como se relatan ahora.

Así, el Caso Julio Iglesias queda marcado por contradicciones, mensajes privados reveladores y un relato que pierde solidez a medida que salen a la luz nuevas pruebas documentales.

Comentarios