Sociedad

Así es la vida rural de Eva Amaral: huerto, animales y cero postureo

La cantante Eva Amaral. EP / Archivo
Eva Amaral ha dejado Madrid para vivir en una aldea de Zaragoza. Rodeada de naturaleza, cultiva su huerto, cuida animales y encuentra la paz lejos del ruido de la gran ciudad.

La artista zaragozana ha cambiado el bullicio de Madrid por la tranquilidad de una aldea en Zaragoza, donde convive con la naturaleza, cultiva su huerto y cuida de sus animales.

De la gran ciudad a la paz del campo

La reconocida cantante Eva Amaral, voz emblemática del grupo Amaral, decidió hace años abandonar su piso en el centro de Madrid para iniciar una nueva vida más serena. Fue en 2003 cuando adquirió una vivienda en la capital, en pleno barrio de Chueca, y posteriormente se trasladó a un ático en Plaza de España. Sin embargo, el tiempo y la necesidad de desconexión la empujaron a regresar a sus orígenes.

Hoy, Eva reside en una pequeña aldea de Zaragoza, su tierra natal, donde ha encontrado un equilibrio entre su carrera artística y una vida rural sencilla y en armonía con el entorno.

Un estilo de vida en conexión con la naturaleza

A través de sus redes sociales, especialmente en su cuenta de Instagram, Eva Amaral muestra su día a día en esta nueva etapa. Comparte imágenes de su casa de estilo rústico, construida con piedra y madera, con suelos nobles, vigas vistas y una chimenea que utiliza en invierno.

En sus publicaciones, la cantante describe con detalle su rutina diaria, marcada por la vida rural, el cultivo de un huerto, la vendimia y el cuidado de sus animales. “Estoy super a gusto, entre mis vecinos soy una más. Llevo ya varios años allí y estoy muy feliz”, confesó en una entrevista para el programa En clave de Rhodes, en Cadena SER.

Naturaleza, paz y compromiso social

Desde su cocina, cuya ventana da a un nogal, Amaral disfruta de la presencia constante de pájaros, a los que alimenta con semillas. “Me alegran la vida”, afirma. Esta conexión profunda con la naturaleza no solo la ha llenado de paz, sino que también ha reforzado su compromiso medioambiental.

Prueba de ello es su activa oposición a proyectos que amenazan el entorno, como la unión de las estaciones de esquí de Astún, Formigal y Candanchú. A través de sus redes sociales, Eva ha denunciado públicamente lo que considera una agresión al valle de Canal Roya, en el Pirineo Aragonés: “Una joya todavía virgen de nuestro patrimonio que debe ser protegida”.

Una casa rústica y sostenible

La vivienda de Eva Amaral refleja su apuesta por una vida más sostenible y consciente. Con jardín, hamacas y espacios al aire libre, la cantante ha creado un entorno acogedor donde pasa tiempo con sus mascotas y se aleja del ruido de la industria musical.

Incluso tareas como acarrear leña se han convertido en símbolo de su nueva vida: “Esto de la leña es el nuevo crossfit”, bromeó en una de sus publicaciones, en referencia al esfuerzo físico que implica vivir en el campo.

Una nueva etapa de plenitud personal y artística

A pesar de su retiro parcial, Eva Amaral no ha dejado de lado su carrera musical. El grupo continúa sacando nueva música y ofreciendo conciertos, pero ahora su inspiración brota desde un lugar distinto: el silencio, la tierra y la conexión con lo esencial.

El mundo es bonito, hay pájaros y torrijas, pero también hay crueldad. Hay que aprender a gestionarlo”, reflexiona la cantante, dejando entrever que su cambio de vida es también una forma de resistir ante lo que no puede controlar.