Obituario

Ariadne Artiles despide con una emotiva carta a su padre

Ariadne Artiles en una foto de archivo. EP
Ariadne Artiles anuncia con profundo dolor la muerte de su padre, Ángel Artiles, víctima de cáncer. Lo despide con una emotiva carta en la que honra su vida, legado y memoria.

La modelo española Ariadne Artiles ha compartido públicamente el fallecimiento de su padre, Ángel Artiles, en una carta abierta llena de emoción y gratitud. El anuncio se realizó justo una semana después del deceso, en una fecha significativa para la familia, con el objetivo de rendirle un sentido homenaje.

Un adiós lleno de amor: “Te voy a echar mucho de menos, papá”

En su publicación, Artiles —de 43 años y madre de tres hijas— expresó el profundo dolor que siente tras perder a su padre, quien llevaba años luchando contra un cáncer. “Una semana sin ti, papá, y aún no me lo creo”, comienza la carta. Con palabras cargadas de afecto, la modelo asegura que no se despide, sino que lo recordará para siempre a través de sus nietas.

La figura de Ángel Artiles: un hombre brillante y humano

Ariadne describe a su progenitor como un hombre excepcional: “Mi padre era un genio. Un intelectual empedernido que se fue antes de tiempo”. Lo retrata como una persona generosa, culta y libre de prejuicios, que hablaba varios idiomas, tocaba instrumentos y escribía. Fue autor de La caña y el pescado, un libro innovador sobre aprendizaje de idiomas.

Un legado que trasciende generaciones

Ángel Artiles fue mucho más que un padre ejemplar. Profesor de filología inglesa, querido por sus alumnos y apasionado por la vida, su recuerdo permanece vivo en sus hijas y nietas. “Nos enseñó a nadar, a montar en bici, y siempre estaba con nosotros”, relata Artiles.

La despedida: rodeado de amor y en paz

En su carta, la modelo también comparte cómo fueron los últimos momentos de su padre, rodeado de sus hijas, hermanas y familiares. “Aunque no superó el cáncer, se fue lleno de amor, con sus tres hijas abrazadas a él toda la noche en la cama”, confiesa Artiles, agradeciendo haber podido acompañarlo hasta el final.