Ana de Armas y Keanu prometen romper las taquillas
La actriz cubana Ana de Armas, una de las figuras más prometedoras de Hollywood, ha concedido una entrevista a la revista Women’s Wear Daily en el marco de la promoción de su más reciente trabajo cinematográfico. En ella, reflexiona sobre su experiencia trabajando con Keanu Reeves, su admiración por él y la exigencia del rodaje.
Un encuentro soñado con un ícono del cine de acción
“Cuando conocí a Keanu, acababa de terminar la primera entrega de John Wick y nos lo contaba durante el almuerzo”, reveló Ana de Armas. La protagonista de Blonde confesó su sorpresa al compartir pantalla con alguien a quien había admirado desde joven. “Crecí viendo sus películas: Speed, Matrix y muchas más. No podía creer que estuviera trabajando con él”.
La bendición de Reeves y una conexión auténtica
Más allá del impacto inicial, Ana asegura que unirse al proyecto significó más que un simple rol: “Fue como si me hubiera dado su bendición o me hubiera pasado la antorcha”. La conexión entre ambos actores no solo se refleja en sus declaraciones, sino también en la compenetración profesional que se percibe en el rodaje.
Una dupla perfeccionista en el set
En cuanto a la dinámica durante el rodaje, Ana fue contundente: “Es incansable. Es como yo: somos perfeccionistas. Queremos repetir las escenas una y otra vez, nunca es suficiente. Es difícil decir 'corten' cuando estamos filmando”.
Esta entrega promete ser un éxito rotundo, no solo por la presencia de dos grandes nombres de la industria, sino también por la química y compromiso que ambos demuestran frente a las cámaras. La actriz deja entrever que el resultado final no defraudará al público.