El actor de Los Serrano revive su dura infancia en televisión y su adicción a las drogas

Víctor Elías relata su dura infancia, marcada por las adicciones de sus padres. / EP
Víctor Elías recuerda su experiencia con las adicciones y el bullying, relata sus problemas familiares y explica cómo la televisión le marcó profundamente, compartiendo sus vivencias en «Viajando con Chester».

Víctor Elías, conocido por su papel de Guille en la serie «Los Serrano», vuelve a recordar su infancia y su paso por la televisión. El actor madrileño, que comenzó su carrera con apenas 12 años, participa esta noche en el programa «Viajando con Chester», donde conversa con Risto Mejide acerca de su niñez en los rodajes y cómo las adicciones influyeron en su vida.

En los adelantos de la entrevista, Elías habla de su familia y de los problemas de drogadicción y alcoholismo que arrastraban sus padres, ambos fallecidos hace años. Su madre era actriz y su padre músico. Durante su niñez, Elías se encargaba de sacar a su madre de los bares. En la adolescencia, llegó a denunciarla con la intención de que reaccionara, aunque al final las autoridades le retiraron la custodia y él se fue a vivir con sus tíos.

En un testimonio anterior, el actor recordó aquella etapa: «Yo siempre decía que tenía esa situación en casa porque me iba muy bien en el trabajo. Siempre he tenido la sensación de que todo no te puede ir bien». Aunque contó con el apoyo de compañeros, amigos y profesores, le costaba reconocer públicamente la adicción de sus padres. «La gente lo sabía. Todo el equipo de Los Serrano me apoyaba. También padres de mis amigos, la tutora que teníamos en la serie, mis tíos, o la tutora que tenía en el colegio. Pero me daba mucha vergüenza que alguien se pudiera enterar de lo que ocurría con la adicción de mis padres», relató.

Con veinte años, Elías cayó en las adicciones. Durante su charla con Risto Mejide, rememora cómo fue su primer contacto con la cocaína: «Yo dije: hoy la pruebo, no pasa nada. Y sí que pasa. Aunque sabiendo lo que ahora sé de la adicción, creo que si no me hubieran dado esa sustancia, habría terminado siendo adicto a otra cosa». En el año 2020 ingresó en un centro de desintoxicación. «Un adicto no se cura nunca», declaró en 2024.

Elías ha reconstruido su vida. Actualmente está casado con la cantante Ana Guerra. Sobre su vínculo con Natalia Sánchez, su compañera en la serie y con la que mantuvo una relación de seis años que acabó en 2012, asegura: «Ella es mi familia. Es parte de esa familia elegida que te llevas para toda la vida». Durante su boda, Natalia dedicó unas palabras emotivas: «Después de todo lo vivido y de un noviazgo de amor adolescente que duró seis años, lo dejamos por fin. Empezamos a vivir por separado, pero siempre sabiendo que estábamos ahí el uno para el otro. Para mí, eres un hermano de vida. Fuiste el primero al que llamé para contarte que estaba embarazada antes que a mis padres. Desde una cafetería de Edimburgo. Compartimos las lágrimas de emoción».

Elías también relató en mayo su experiencia con el bullying, que sufrió durante la infancia. La exposición pública que le daba la televisión no le ayudaba: «Era el que hace otra cosa, el que falta al colegio, al que le dan la oportunidad de cambiarle los exámenes». Explicó que llegó a tener miedo prolongado y recordó una agresión: «Cuando era un adolescente, me pegaron entre siete solo por salir en la tele». Para él, ese trauma sigue presente: «Se queda instaurado, no lo quitas». También compartió que le llamaban «germenoso» y que sus amistades femeninas provocaban insultos fáciles por parte de sus compañeros.