Vecinos piden cerrar las terrazas a medianoche; la patronal advierte de impacto económico
La patronal hostelera, encabezada por Eduardo Lamadrid, muestra preocupación por posibles recortes de horarios y superficie que, advierten, impactarán en la facturación
La alcaldesa de Santander, Gema Igual, informó ayer de que la nueva propuesta de ordenanza reguladora de terrazas en la ciudad “está casi, casi terminada”, y ha adelantado que su publicación se producirá “durante este mismo mes de septiembre”, una vez completados los informes técnicos requeridos.
La regidora ha hecho este anuncio durante la presentación de la I Feria Profesional de Hostelería de Santander, un acto celebrado junto al presidente de la Asociación de Hostelería de Cantabria, Eduardo Lamadrid, quien ha manifestado su preocupación ante el posible impacto económico que podría derivarse de la aplicación de la futura normativa.
“El texto ya está finalizado a falta de informes técnicos”, ha asegurado Igual, quien también ha explicado que el próximo paso será abrir un proceso participativo amplio con la intención de alcanzar acuerdos entre todos los actores implicados. “Esta ordenanza requerirá consenso y, sobre todo, sentido común”, ha subrayado la alcaldesa.
Durante el acto, Lamadrid ha expresado su inquietud por las consecuencias que puedan derivarse de posibles recortes en horarios o espacios para terrazas. “La facturación, sí o sí, se va a ver afectada”, ha afirmado. En especial, ha respondido a la reciente petición de la Asociación de Vecinos Pombo-Ensanche-Cañadío, que solicita que el horario de las terrazas en fines de semana se limite hasta las 12 de la noche, algo que la patronal considera perjudicial para el sector.
Ante este escenario, Gema Igual ha destacado la necesidad de equilibrio: “Somos conscientes de que algunos locales tienen pocos metros cuadrados en el interior, pero también es evidente que su propiedad es el interior y que la calle es un espacio público. Hay que hacer un mejor uso del espacio común”.
“Nuestro papel como Ayuntamiento es actuar como árbitros”, ha declarado, haciendo alusión al compromiso institucional de garantizar el respeto mutuo entre los intereses del sector hostelero y los derechos del vecindario. Por ello, la alcaldesa ha afirmado que se debatirá y consensuará “todo lo relativo a horarios, dimensiones, ocupación, condiciones de uso y criterios de instalación de las terrazas”.
Además, ha insistido en que la participación ciudadana será fundamental, anticipando que habrá “muchísima implicación por parte de vecinos, empresarios y técnicos municipales”. Según ha dicho, el objetivo del Ayuntamiento no es imponer restricciones, sino ordenar, regular y armonizar el uso del espacio público para que todos los agentes puedan convivir en condiciones adecuadas.
Con este nuevo marco normativo, el equipo de gobierno busca responder a las demandas sociales generadas tras la proliferación de terrazas en la vía pública en los últimos años, especialmente tras la pandemia. “Es necesario actualizar la regulación para adaptarla a la realidad actual de la ciudad y a las necesidades de sus vecinos y comerciantes”, ha concluido Igual.