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Parece un bosque secreto, pero está dentro de Santander: así es el oasis que enamora a quien lo visita

Uno de los rincones del parque. / A.E

¿Imaginas un lugar en la capital de Cantabria donde se escucha el canto de las aves en vez del tráfico? Existe. Y es un oasis verde con lago, historia y biodiversidad… a pocos minutos del centro de Santander

En pleno corazón de Santander, el Parque de La Remonta se erige como uno de los enclaves naturales más singulares y valiosos de la ciudad. Este espacio, ubicado dentro de una finca de más de 30 hectáreas, combina historia, biodiversidad y recreo ciudadano en un entorno que ha sabido conservar el equilibrio entre lo urbano y lo natural.

Un legado natural y cultural en la ciudad

Situado en una antigua propiedad vinculada al conde de Campogiro, el recinto mantiene vestigios de su pasado rural. Durante décadas, albergó extensos manzanares dedicados a la producción de sidra y un gran estanque, hoy convertido en hábitat de numerosas aves acuáticas. El lago sigue siendo uno de los grandes atractivos del parque, especialmente durante las horas de calma, cuando se convierte en un espejo del cielo y refugio de la fauna local.

Un recorrido para disfrutar con los cinco sentidos

El parque cuenta con un camino peatonal de 900 metros de longitud, acompañado de zonas de descanso y contemplación. A lo largo del recorrido, se suceden amplias praderas verdes, bancos, miradores y sendas que permiten una experiencia relajante y accesible para personas de todas las edades. También dispone de un carril bici, lo que facilita su uso para quienes desean recorrerlo sobre dos ruedas.

Uno de los elementos más destacados es la presencia de tres zonas estanciales —una en cada extremo y otra en el centro— que actúan como núcleos de encuentro y convivencia. Aquí, familias, deportistas y paseantes coinciden con el único objetivo de respirar aire puro y desconectar del ritmo urbano.

Naturaleza viva: flora, fauna y sostenibilidad

Gracias a la colaboración de SEO/BirdLife, el parque ha sido dotado de una rica biodiversidad vegetal y animal. Se han plantado más de 140 árboles, 1.400 arbustos y 21 especies de flores silvestres, todas seleccionadas por su adaptación al ecosistema atlántico. Incluso algunos árboles caídos se han dejado en el terreno intencionadamente: en sus raíces y troncos huecos habitan insectos, aves y pequeños mamíferos, cumpliendo una función ecológica vital.

El parque es también un lugar privilegiado para la observación de aves, especialmente en torno al lago, donde pueden verse ánades, garzas y otras especies migratorias.

Accesibilidad y conexión urbana

La Remonta se encuentra perfectamente comunicada con el centro de Santander. La línea 3 de autobús urbano tiene parada directa en uno de sus accesos, lo que facilita el acceso desde cualquier punto de la ciudad. También es habitual el tránsito peatonal desde barrios cercanos, lo que convierte al parque en un espacio cotidiano y cercano para muchos vecinos.

El horario de apertura se adapta a las estaciones del año: de 8:00 a 20:30 horas en invierno y hasta las 21:30 en verano, garantizando así el disfrute del entorno con luz natural. Durante el paseo es posible divisar algunos edificios históricos, como la residencia del conde, ubicada en la parte más alta de la finca y todavía visible desde el camino principal.