Santander da luz verde a la OLA más polémica de los últimos años
El Ayuntamiento de Santander ha aprobado de forma definitiva la nueva Ordenanza Limitadora
de Aparcamiento (OLA) con el único respaldo del PP y el rechazo frontal de toda la oposición
El Pleno del Ayuntamiento de Santander aprobó ayer jueves de forma definitiva la nueva Ordenanza Limitadora de Aparcamiento (OLA), una norma que introduce cambios en el modelo de estacionamiento regulado de la ciudad. La aprobación ha contado únicamente con los votos favorables del Partido Popular, grupo que ostenta la mayoría absoluta, mientras que todos los partidos de la oposición –PRC, PSOE y Vox– han votado en contra, criticando que no se hayan aceptado las alegaciones presentadas durante el periodo de exposición pública.
Entre las principales novedades de esta nueva OLA destaca la unificación de las zonas de Castilla-Hermida en una única área regulada, así como la creación de cinco zonas específicas para el periodo estival en las inmediaciones del Sardinero. Además, se confirma que el barrio de Cazoña quedará finalmente excluido del ámbito de aplicación de la ordenanza.
La norma llega a su aprobación definitiva después de que la Comisión de Administración, Buen Gobierno y Participación rechazara las nueve alegaciones presentadas por entidades, particulares y grupos políticos. Durante la defensa del texto normativo, el concejal de Protección Ciudadana, Eduardo Castillo, ha explicado que las alegaciones desestimadas respondían, en su mayoría, a intereses particulares. Castillo ha detallado que entre las propuestas descartadas figuraban peticiones del sector del taxi relativas a operaciones de parada para recogida de pasajeros, aclarando que la ordenanza no sanciona ese tipo de paradas, sino los estacionamientos indebidos.
También se rechazó una alegación del Grupo Municipal Socialista en la que se solicitaban zonas exclusivas de aparcamiento para residentes y trabajadores del sector hostelero del barrio Pesquero, propuesta que, según el edil, no podía contemplarse por tratarse de terrenos que no son de titularidad municipal.
El equipo de Gobierno ha defendido que el proceso de elaboración de la ordenanza ha estado abierto a la participación ciudadana en tres fases distintas desde finales de 2023, y que se han atendido numerosas sugerencias sin discriminar a los proponentes, sino atendiendo a la viabilidad de sus planteamientos. Asimismo, el Ayuntamiento ha informado de que ya se trabaja en la redacción de la ordenanza fiscal que regulará las tarifas y bonificaciones del sistema, paso previo a la licitación y contratación de la empresa que se encargará de su gestión.
Los grupos de la oposición han mostrado su rechazo frontal a la nueva OLA. Desde el PRC, su portavoz Felipe Piña ha afirmado que se trata de una ordenanza injusta para los vecinos, que impondrá una nueva carga impositiva y que, además, no resolverá los problemas estructurales de aparcamiento que sufre la ciudad. Vox, por su parte, ha cuestionado la falta de transparencia sobre las tarifas finales que se aplicarán y ha recordado que el proyecto ha estado rodeado de polémica desde su inicio. La portavoz de Vox, Laura Velasco, ha subrayado que el texto ha sido aprobado sin el consenso mínimo deseable.
El Grupo Socialista también ha votado en contra y ha puesto el acento en la desestimación de su propuesta para el barrio Pesquero, respaldada por más de 500 firmas ciudadanas. Según el portavoz socialista, Daniel Fernández, la nueva OLA perjudicará gravemente a los residentes de la zona, donde, afirma, será prácticamente imposible encontrar aparcamiento. Fernández ha lamentado que el equipo de Gobierno no haya tenido en cuenta esta petición popular y ha acusado al PP de pecar de inmovilismo. Además, ha reiterado que la aprobación de la ordenanza llega sin que se haya culminado el Plan de Movilidad Sostenible, que debería haberse completado antes de la implantación de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE), recientemente aprobada.
En paralelo al debate sobre el aparcamiento, el Pleno ha abordado la situación del museo al aire libre ‘El Hombre y la Mar’, ubicado en la Península de La Magdalena, y dedicado al navegante santanderino Vital Alsar. En el marco de este punto, el Partido Popular ha presentado una moción en la que expresa su compromiso con la conservación de los galeones del museo y la necesidad de mantener vivo su legado. La propuesta se produce después de la polémica generada por el mal estado de las embarcaciones y el ofrecimiento de una empresa privada para colaborar en su restauración.
La concejala de Cultura, Noemí Méndez, ha defendido la moción y ha pedido responsabilidad a los partidos de la oposición, reclamando un debate más calmado y riguroso. Según ha indicado, la conservación de estos elementos patrimoniales supone una gran dificultad que debe abordarse desde el análisis técnico y con colaboración entre instituciones. Ha destacado también el papel de la Asociación Vital Alsar como interlocutora clave en este proceso. No obstante, los portavoces de la oposición han reprochado al equipo de Gobierno su cambio de posición respecto a los galeones, recordando que hace apenas nueve días se declaró su restauración inviable y, sin embargo, ahora se impulsa una moción sin detalles ni cronograma.
La alcaldesa, Gema Igual, ha explicado que se actuará sobre los galeones cuando el Ayuntamiento disponga de los datos técnicos y económicos necesarios. Ha señalado que, llegado ese momento, se trabajará con la Asociación Vital Alsar para establecer un calendario de actuaciones y asignación presupuestaria concretos.
En la misma sesión plenaria, el PRC presentó otra moción para reclamar un compromiso firme del equipo de Gobierno con la restauración integral del museo y la elaboración de un calendario de intervenciones según indicaciones técnicas. Esta moción fue rechazada con los votos del PP.
Finalmente, el Pleno también ha aprobado, con los únicos votos del Partido Popular, la cuenta general del ejercicio presupuestario 2024. PRC, PSOE y Vox se abstuvieron o votaron en contra. La oposición ha justificado su postura aludiendo a lo que consideran una mala gestión de los recursos municipales. Por su parte, el equipo de Gobierno ha defendido su labor presupuestaria, asegurando que las cuentas del Ayuntamiento se mantienen saneadas, solventes y en equilibrio económico.