Pinchos, vino y vistas al mar: La mejor ruta gastronómica en Santander
La ciudad es un hervidero de cultura y tradición, donde la gastronomía se convierte en un ritual diario. Uno de los momentos más esperados es el aperitivo, esa costumbre que da vida a las calles, con sus barras repletas de pinchos, vinos, cervezas y vermut. Aquí te proponemos una ruta para disfrutar de los mejores pinchos de la ciudad, donde lo tradicional se encuentra con lo moderno y alternativo.
1. Café Centro Botín
Si visitas Santander, no puedes perderte el pincho de tortilla del Café Centro Botín. En este moderno espacio diseñado por Renzo Piano, que alberga un museo y un auditorio, se sirve una tortilla jugosa y deliciosa, considerada una de las mejores de la ciudad. La receta varía entre la clásica y una versión especial con mayonesa y atún. Este pincho es tan popular que se llegan a servir más de 20 al día. Además, la terraza del Café Botín te permite disfrutar de unas vistas increíbles de la bahía mientras saboreas tu aperitivo.
2. Casa Lita, Taberna Santoña y Cañadío: Los Clásicos de Santander
Para los amantes de lo tradicional, no hay nada mejor que las rabas (calamares fritos) y las anchoas. En lugares como Casa Lita, Taberna Santoña y Cañadío, se sirven estos clásicos que te dejarán un sabor único. Cañadío, además, es famoso por su famosa tortilla, que ha sido galardonada como la mejor de España en una edición reciente. Si te encuentras en la Plaza Cañadío, es el lugar perfecto para un recorrido de pinchos.
3. Vermutería Solórzano: La Tradición del Vermut
La Vermutería Solórzano es una de las tabernas más auténticas de Santander. Fundada en 1941, conserva su barra de mármol original, que ha sido moldeada por los años de uso. Aquí, puedes disfrutar de más de 150 referencias de vermut, pero el vermut de solera, servido en vasos pequeños y fríos, es el más demandado. Acompáñalo con unos mejillones o caracolillos para tener una experiencia completa.
4. Días de Sur: Cocina Contemporánea
Si buscas un toque moderno en la gastronomía de la ciudad, Días de Sur es una opción excelente. En este local del barrio del Ensanche, se sirven platos que combinan lo clásico con lo innovador, con un enfoque en la "comida confortable". Los productos de proximidad se combinan con un toque actual que no te dejará indiferente. Sus croquetas son una de las especialidades más recomendadas.
5. Bodegas El Riojano: Historia y Arte Gastronómico
En Bodegas El Riojano se fusionan la tradición gastronómica y cultural. Este histórico local de madera, famoso por su ambiente bohemio, es el lugar ideal para probar los pinchos más emblemáticos de la ciudad. El riojanito (chorizo al vino blanco) y el sputnik (sardinilla con aliño picante) son dos de sus especialidades. Además, el lugar alberga el Museo Redondo, que guarda una interesante colección de barricas pintadas por artistas como Fernando Zobel y Juan Genovés.
6. Dulces Típicos: Sobaos y Quesada
Para los golosos, Santander también tiene algo especial que ofrecer. Los sobaos y la quesada son los dulces más representativos de Cantabria, y no puedes irte sin probarlos. Dirígete a la confitería La Antigua, La Marcelina o Pastelerías Gómez para saborear estos manjares. Además, en Santander se celebran concursos y catas anuales para decidir los mejores dulces, así que seguro encontrarás las versiones más deliciosas.
Santander es una ciudad que, además de su belleza natural, se caracteriza por su vibrante vida social, y no hay mejor forma de disfrutarla que a través de su gastronomía. Desde los clásicos como las rabas y las anchoas, hasta propuestas más modernas y creativas, cada rincón de la ciudad ofrece una experiencia culinaria única. Así que, si eres un amante del buen comer, prepárate para embarcarte en una ruta de aperitivos por Santander, donde la tradición y la innovación se encuentran con el mar como telón de fondo.