ola en santander

La nueva OLA avanza a pesar del rechazo de la oposición

La alcaldesa de Santander, Gema Igual, informó el pasado abril sobre las alegaciones aceptadas y desestimadas para la nueva normativa de la OLA. / Alerta

Vox, PSOE y PRC han criticado aspectos de la nueva ordenanza de aparcamiento, como su carácter recaudatorio, la falta de zonas verdes para residentes y el poder sancionador de los controladores

El Pleno del Ayuntamiento de Santander ha aprobado este jueves, de forma inicial y únicamente con los votos del Partido Popular, la nueva Ordenanza Limitadora de Aparcamiento (OLA). El texto normativo, que regula el sistema de aparcamiento en la ciudad, ha sido respaldado exclusivamente por el grupo de gobierno municipal, que cuenta con mayoría absoluta. El resto de los grupos presentes en el Consistorio han mostrado su disconformidad de diversas formas: el PSOE y el edil de Izquierda Unida, Keruin Martínez, se han abstenido, mientras que Vox y el Partido Regionalista de Cantabria (PRC) han votado en contra.

La nueva regulación trae consigo varias modificaciones significativas respecto a la normativa anterior. Entre los cambios más destacados figura la exclusión del barrio de Cazoña del ámbito de aplicación de la OLA, así como la integración de Castilla-Hermida en una única zona. Además, se ha introducido la creación de cinco nuevas zonas de estacionamiento regulado de carácter estacional, diseñadas para funcionar durante el verano en las inmediaciones de El Sardinero, una de las áreas de mayor afluencia turística en la capital cántabra.

En el debate plenario han llegado un total de 28 enmiendas: 17 presentadas por Vox y 11 por el PSOE. Sin embargo, todas ellas fueron rechazadas por el Partido Popular, a excepción de una socialista, que fue aprobada tras una transacción presentada por el grupo de gobierno. Esta decisión ha generado malestar entre los grupos de la oposición, que han acusado al PP de falta de voluntad para alcanzar consensos y de imponer una ordenanza sin consenso político ni social amplio.

Eduardo Castillo, concejal de Protección Ciudadana, ha defendido la propuesta asegurando que el aparcamiento en la ciudad de Santander es «un bien escaso», lo que obliga a «fomentar la rotación para compartir este recurso limitado». Castillo ha subrayado que el nuevo texto es fruto de un proceso participativo ciudadano e institucional, y que como resultado se han introducido «cambios, ni pocos ni pequeños», como la fusión de zonas o la modificación de colores de señalización.

En su intervención, Castillo también ha aludido a las críticas sobre la viabilidad del proyecto: «Eso lo dirá el tiempo», afirmó, respondiendo a quienes opinan que la ordenanza no llegará a aplicarse en la práctica.

Uno de los aspectos más controvertidos del debate ha sido la cuestión de las zonas verdes para residentes, una medida defendida por PSOE, Vox y PRC, pero rechazada por el PP. Según Castillo, esta opción no resulta conveniente porque implicaría limitar el estacionamiento de vecinos en determinadas calles, generando posibles tensiones entre residentes.

Por su parte, la concejala del PSOE, Paz de la Cuesta, defendió las enmiendas de su grupo —un total de 20— de las que seis fueron aceptadas íntegramente y tres parcialmente en comisión. Una fue aprobada finalmente en el Pleno mediante transacción con el PP. De la Cuesta argumentó que estas propuestas buscaban «mejorar la ordenanza, hacerla más comprensible por la ciudadanía y garantizar la seguridad jurídica».

Desde Vox, la portavoz Laura Velasco lamentó que ninguna de las 17 enmiendas de su grupo fuera aceptada. En su opinión, el PP ha desaprovechado la “oportunidad política” de incluir propuestas que facilitarían el estacionamiento a personas con movilidad reducida o con condiciones médicas específicas, como los pacientes ostomizados. Velasco también se opuso a que los controladores de la OLA pasen a ser considerados agentes de la autoridad, con capacidad para sancionar por infracciones como circular sin ITV o usar el móvil conduciendo.

El portavoz del PRC, Felipe Piña, fue especialmente crítico al afirmar que se duplicarán las plazas de pago de 7.000 a 14.000, lo que contradice —a su juicio— el argumento de que la ordenanza no persigue fines recaudatorios.

«Esta propuesta no va a ser una solución sino que, como de costumbre, plantea aún más problemas», manifestó, y pronosticó que «no verá luz antes del fin de la legislatura».

Próximos pasos

El texto será publicado en el Boletín Oficial de Cantabria, tras lo cual se abrirá un plazo de 30 días para alegaciones. Si no se registran nuevas reclamaciones, se considerará aprobado definitivamente en una próxima sesión plenaria.

El Ayuntamiento de Santander trabaja ya en la ordenanza fiscal que fijará tarifas y bonificaciones, y después se licitará y adjudicará la gestión del servicio OLA a una empresa externa.

Otros asuntos tratados en el Pleno

  • Se aprobó inicialmente una modificación parcial de la ordenanza ambiental sobre ruidos, con votos de PP e IU. PSOE, Vox y PRC se abstuvieron. Ocho enmiendas (dos de Vox y seis del PSOE) fueron rechazadas.

  • Se aprobó por unanimidad la modificación parcial de la ordenanza del Servicio de Transporte Público Urbano (TUS), sin discrepancias.

Rechazo a puntos de la Policía Local durante Semana Grande

El Pleno rechazó la propuesta de Vox de establecer puntos informativos con agentes de Policía Local durante la Semana Grande, con votos en contra del PP y PSOE, aunque PRC e IU la apoyaron. La oposición criticó el «discurso ideológico» en la exposición de motivos.

El concejal Eduardo Castillo cuestionó la propuesta señalando: «No funcionan los puntos violeta pero pide que pongamos más con Policía Local» y añadió: «Cada unidad y patrulla de la Policía es un punto informativo».

No al estudio de viviendas en el edificio de Santa Lucía

El PRC propuso transformar en viviendas de alquiler para jóvenes el edificio municipal de la calle Santa Lucía, actualmente sin uso. Fue rechazada por el PP y Vox se abstuvo.

El concejal de Urbanismo, Agustín Navarro, justificó el rechazo porque «adolece de una visión integral y no se ajusta a una planificación coherente», y defendió preservar el carácter dotacional del edificio.

El portavoz Felipe Piña lamentó el rechazo de una propuesta para un edificio que «sigue sin destino» y planteó su reconversión en cuatro viviendas de alquiler a precio reducido.