Salud

Respirar aire contaminado en el embarazo puede afectar al cerebro del recién nacido

Un estudio de ISGlobal y la UB revela que la exposición prenatal a la contaminación del aire se asocia con menor rendimiento cognitivo en bebés, especialmente en niños varones.
Una mujer embarazada. EP / Archivo
Una mujer embarazada. EP / Archivo

Un estudio liderado por el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), en colaboración con la Universitat de Barcelona (UB), ha demostrado que la exposición prenatal a la contaminación del aire se asocia con un menor rendimiento cognitivo en los recién nacidos.

La investigación, publicada en la revista científica Environmental Pollution, refuerza la necesidad de reducir la exposición a contaminantes atmosféricos durante el embarazo para proteger el neurodesarrollo infantil, según ha informado ISGlobal en un comunicado este martes.

Un estudio con datos de madres y bebés en Barcelona

El trabajo analizó datos de 168 parejas madre-hijo participantes en el proyecto Barcelona Life Study Cohort (BiSC), desarrollado en la ciudad de Barcelona entre los años 2018 y 2019.

Los investigadores evaluaron la exposición prenatal a distintos contaminantes del aire, entre ellos el dióxido de nitrógeno (NO₂), el carbono negro (BC), las partículas finas PM2.5, así como el contenido de cobre (Cu) y hierro (Fe) presente en dichas partículas.

Seguimiento ocular para medir el desarrollo cognitivo

El desarrollo cognitivo infantil se evaluó mediante una técnica innovadora de seguimiento ocular, una prueba no invasiva que permite analizar cómo los lactantes procesan la información visual.

En total, participaron 180 bebés a los seis meses de edad, de los cuales 75 fueron reevaluados a los 18 meses. Durante la prueba, los bebés se familiarizaban con una imagen y, posteriormente, se les mostraban simultáneamente una imagen conocida y otra nueva.

El sistema registraba el tiempo de mirada dedicado a cada estímulo visual.

La preferencia por la novedad como indicador cognitivo

Mirar durante más tiempo la imagen nueva —un fenómeno conocido como preferencia por la novedad— indica que el bebé reconoce la imagen familiar y presenta una mejor memoria de reconocimiento.

Según la investigadora de ISGlobal y primera autora del estudio, Carmen Peuters, este método permite obtener “una medida objetiva y directa, sin depender de cuestionarios ni de la interpretación de adultos”, lo que lo convierte en una herramienta especialmente fiable.

Resultados: menor rendimiento cognitivo y diferencias por sexo

El análisis reveló que una mayor exposición prenatal a contaminantes atmosféricos se traduce en una menor preferencia por la novedad, lo que indica un menor rendimiento cognitivo en los recién nacidos.

Las asociaciones más sólidas se observaron en relación con el carbono negro, las PM2.5 y el contenido de cobre en las PM2.5. Además, para todos los contaminantes analizados, los efectos fueron más intensos en los niños que en las niñas, lo que apunta a una posible vulnerabilidad específica según el sexo.

La contaminación del aire y su impacto en el cerebro

Los hallazgos refuerzan la creciente evidencia científica de que la contaminación del aire no solo afecta a la salud respiratoria, sino que también tiene consecuencias directas sobre el neurodesarrollo fetal e infantil.

Este estudio se suma a investigaciones previas del mismo equipo, que ya habían demostrado que la exposición prenatal a contaminantes está asociada con cambios en las estructuras cerebrales fetales.

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