Salud

Ni pinchazos ni pastillas: el tratamiento que actúa directamente sobre el estómago para perder peso

Una persona subiendo a una báscula. / EP
La endoscopia bariátrica se posiciona como una alternativa eficaz y duradera frente a los fármacos GLP-1, al actuar directamente sobre el estómago y reducir el efecto rebote.

El director de la Unidad de Endoscopia Bariátrica del Hospital Universitario HM Sanchinarro, Gontrand López-Nava, ha explicado que los fármacos GLP-1 actúan reduciendo el apetito a nivel cerebral, mientras que la endoscopia bariátrica interviene directamente sobre el estómago, modificando su funcionamiento.

Diferencias entre los fármacos GLP-1 y la endoscopia bariátrica

“Los GLP-1 son un modulador cerebral, mientras que la endoscopia bariátrica es una terapia mecánico-funcional del estómago, donde no solo combatimos el hambre, sino que modificamos la fisiología gástrica”, ha señalado el especialista.

Según López-Nava, los tratamientos farmacológicos actúan únicamente en el cerebro, mientras que la endoscopia permite una intervención directa sobre el estómago, acompañada de seguimiento psicológico y nutricional, lo que refuerza su eficacia a largo plazo.

Un procedimiento no invasivo y con rápida recuperación

La endoscopia bariátrica se realiza mediante un procedimiento mínimamente invasivo. “Es similar a una endoscopia convencional: se accede por la boca, se realizan pliegues en el estómago y en 24 horas el paciente puede regresar a casa y retomar su vida normal”, explica López-Nava.

A diferencia de la cirugía bariátrica tradicional, esta técnica no implica modificaciones definitivas ni irreversibles del estómago o el intestino, no deja cicatrices y permite una recuperación rápida.

Resultados de pérdida de peso sostenida

Según los datos aportados por el experto, la pérdida de peso media con la endoscopia bariátrica oscila entre el 15 y el 20% del peso corporal durante el primer año, siendo los primeros seis a nueve meses el periodo de mayor reducción. En algunos casos, los pacientes pueden superar incluso el 20%.

“El acompañamiento nutricional y psicológico, especialmente para tratar el hambre emocional, convierte este proceso integral en una vía fiable para cambiar hábitos y lograr una reducción de peso duradera y segura”, subraya el profesor.

El efecto rebote de los fármacos y el auge de la endoscopia

López-Nava no descarta el uso de los fármacos para la obesidad, pero advierte sobre sus limitaciones. “Tienen efectos secundarios conocidos y ya se ha demostrado el efecto rebote. Muchos pacientes los abandonan a los tres meses”, afirma.

En este contexto, la endoscopia bariátrica vive un momento de auge, especialmente entre personas que ya han probado tratamientos farmacológicos. “Estos fármacos pueden ser útiles como solución temporal, pero si se busca un resultado mantenido en el tiempo, la endoscopia es la opción más eficiente. Casi el 90% de nuestros pacientes ya ha utilizado fármacos”, concluye.