huelga médica

La huelga de médicos eleva la lista de espera sanitaria en Cantabria

El Gobierno cántabro ha vinculado el aumento de la lista de espera sanitaria a las jornadas de huelga médica convocadas contra el Estatuto Marco del Ministerio de Sanidad

Una intervención quirúrgica en Valdecilla. / H.V. / Alerta
Una intervención quirúrgica en Valdecilla. / H.V. / Alerta

El consejero de Salud, César Pascual, y el gerente del Servicio Cántabro de Salud (SCS), Luis Carretero, han subrayado este jueves el “impacto muy importante” que está teniendo la huelga de médicos convocada contra el Estatuto Marco del Ministerio de Sanidad en la evolución de la lista de espera en Cantabria. Según han señalado, de no haberse producido los paros, la demora media sería actualmente entre ocho y diez días menor.

A preguntas de los medios, Carretero ha explicado que, sumando las jornadas de huelga de finales de diciembre y las desarrolladas en febrero, y ante la previsión de una nueva convocatoria en marzo, la comunidad acumula ya cerca de dos semanas de actividad afectada. «Con toda seguridad, tendríamos entre ocho y diez días menos de lista de espera si no se hubieran producido esas huelgas», ha afirmado.

El gerente ha incidido en que se trata de una movilización que no responde a decisiones adoptadas por el sistema sanitario cántabro, sino a un conflicto de ámbito estatal derivado de iniciativas del Ministerio. A su juicio, Cantabria —al igual que el resto de comunidades— está sufriendo una huelga que no se basa en reivindicaciones sobre el sistema sanitario de cada territorio, sino en decisiones del Ministerio que han provocado este tipo de reacciones.

Actividad perdida “no recuperable”

Carretero ha señalado que el sistema sanitario cántabro está funcionando al máximo de su capacidad, no solo en lo que respecta a la actividad ordinaria, sino también en la extraordinaria que los profesionales realizan como esfuerzo adicional, incluso fuera de su jornada habitual. En las semanas sin huelga, ha indicado, se está desarrollando algo más de actividad que el año anterior, aunque ha advertido de que eso no permite recuperar por completo lo que se deja de hacer durante los paros.

En la misma línea, el consejero de Salud ha sido tajante al afirmar que «la actividad perdida es actividad perdida; no es recuperable». Pascual ha cuantificado que, si se han dejado de realizar 2.000 consultas y 700 intervenciones quirúrgicas, esas actuaciones no pueden reprogramarse sin generar un impacto en la lista de espera.

Para hacer frente a esta situación, el SCS está llevando a cabo una reorganización basada en una “pirámide de prioridades”, con el objetivo de atender primero los casos más urgentes. Esto implica, según ha explicado el consejero, que pacientes con patologías menos graves puedan ver ampliado su tiempo de espera. «Una persona que llevaba siete meses esperando una operación de juanetes puede tener que esperar dos meses más si hay que introducir una cadera que no puede demorarse tanto», ha ejemplificado.

Pese a las críticas a la convocatoria, Pascual ha querido reconocer la actitud de los profesionales sanitarios. Ha asegurado que están actuando con absoluta lealtad al sistema y que, cuando se les pide un esfuerzo adicional fuera de la huelga, lo están realizando. «Podrían presionar negándose a hacer más actividad extraordinaria, pero no lo están haciendo», ha destacado.

Servicios mínimos y planificación

En cuanto a los servicios mínimos, el consejero ha indicado que están planificados desde el inicio de la huelga y que se mantendrán en la próxima convocatoria. Según ha explicado, las medidas adoptadas buscan garantizar la atención a los casos urgentes y preservar la seguridad del sistema dentro del contexto de movilización.

Tanto Pascual como Carretero realizaron estas declaraciones en una rueda de prensa convocada para presentar la Memoria 2025 sobre agresiones a profesionales sanitarios.

Asistencia sanitaria a personas inmigrantes

Por otro lado, preguntado por el decreto aprobado por el Gobierno central para garantizar la asistencia sanitaria pública a personas inmigrantes en situación irregular, Pascual ha señalado que esta cuestión ya estaba regulada y ha asegurado que en Cantabria no se ha denegado atención sanitaria a nadie, independientemente de su situación administrativa.

El consejero ha defendido que en la comunidad no se pone ningún tipo de dificultad al acceso a la asistencia sanitaria para quienes residen en el territorio nacional. En el caso de personas no residentes, ha explicado que se les atiende en Urgencias y posteriormente se deriva el caso a la comunidad autónoma correspondiente.

Asimismo, ha indicado que incluso personas en situación irregular han sido atendidas y hospitalizadas en Cantabria durante periodos prolongados cuando la situación clínica lo ha requerido. También ha señalado que el padrón se solicita para poder asignar un profesional sanitario de referencia y mejorar la atención, y ha negado que se comparta información sanitaria con otros organismos. «Nosotros no damos información sanitaria a nadie, ni a Inmigración, ni a la Policía, ni a la Guardia Civil», ha concluido.

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