gripe en cantabria

Gripe, bronquiolitis y tensión en urgencias: la triple presión sanitaria que vive Cantabria

Su impacto ya se cuenta en miles de contagios, presión sanitaria y una nueva variante más intensa. / EP

La gripe remite poco a poco en Cantabria, pero no se ha ido | Con más de 10.600 casos confirmados, casi 50 muertes y un virus más agresivo de lo habitual, la región sigue en situación epidémica

La incidencia de la gripe continúa descendiendo en Cantabria, aunque la comunidad permanece todavía en situación de epidemia, según los últimos datos de vigilancia epidemiológica. En la última semana analizada, la tasa se sitúa en 118 casos por cada 100.000 habitantes, una cifra inferior a la de semanas anteriores pero aún por encima del umbral epidémico establecido por las autoridades sanitarias.

La actual campaña gripal está mostrando un comportamiento atípico, tanto por su inicio precoz como por su prolongación en el tiempo. El pico máximo se alcanzó en la segunda semana de diciembre, cuando la incidencia llegó a 240 casos por 100.000 habitantes, un nivel más moderado que en otros años, pero adelantado respecto al patrón habitual. Esta circunstancia ha provocado que la onda epidémica sea más larga de lo esperado.

El jefe del Servicio de Salud Pública de Cantabria, Luis Viloria, ha explicado que se trata de una temporada singular. «Estamos ante una onda que empezó muy pronto y se está alargando mucho. Aunque el pico no ha sido muy elevado, el número total de casos al final de la temporada será importante», ha señalado en declaraciones a Radio Nacional de España.

Más de 10.600 casos confirmados en Atención Primaria

Desde el inicio de la campaña, más de 10.600 casos de gripe han sido confirmados en Atención Primaria en Cantabria. La mayoría corresponden al virus de la gripe tipo A, predominando una nueva variante, identificada como K, que se está asociando a cuadros más agresivos y con síntomas de mayor intensidad, especialmente en personas vulnerables.

Esta evolución ha tenido un impacto significativo en la población de mayor edad y en pacientes con patologías previas. Hasta el momento, cerca de 50 personas han fallecido en Cantabria por complicaciones relacionadas con la gripe. Se trata, en su mayoría, de pacientes de edad avanzada y con enfermedades crónicas graves.

Viloria ha matizado que, en muchos de estos casos, «la gripe no siempre es la causa directa del fallecimiento, pero sí actúa como el desencadenante». En este sentido, ha explicado que el virus puede provocar una descompensación severa en personas con cardiopatías, enfermedades renales o hepáticas, así como otros problemas de salud previos. «La gripe está detrás de buena parte de los excesos de mortalidad que se producen en esta época del año», ha subrayado.

Descenso progresivo, pero con circulación activa del virus

Aunque la tendencia es claramente descendente, los expertos advierten de que el virus sigue circulando activamente y que durante las próximas dos semanas se mantendrán los contagios. A la gripe se suma la presencia del virus respiratorio sincitial (VRS), responsable de la bronquiolitis en menores, que actualmente se encuentra en su pico de incidencia, con 83 casos por cada 100.000 habitantes.

Esta coincidencia de virus respiratorios ha mantenido una presión constante sobre el sistema sanitario, especialmente en Atención Primaria y en los servicios de urgencias, aunque la situación se encuentra actualmente más estabilizada que en las semanas previas a las fiestas navideñas.

Desde Salud Pública se insiste en la importancia de mantener las medidas de prevención, especialmente entre los colectivos de riesgo. La vacunación sigue siendo la herramienta fundamental para reducir las complicaciones graves, junto con medidas básicas como la higiene de manos, el uso responsable de mascarilla en caso de síntomas respiratorios y evitar el contacto con personas vulnerables cuando se presentan signos de infección.

Vigilancia activa hasta el final de la temporada

Las autoridades sanitarias mantendrán la vigilancia epidemiológica activa hasta que la incidencia descienda por debajo del umbral epidémico y se confirme el fin de la onda gripal. Aunque el comportamiento de la gripe este año ha sido menos explosivo, la duración prolongada de la campaña hace prever que el balance final de casos será elevado, especialmente en términos de impacto en población frágil.

Mientras tanto, los profesionales sanitarios recuerdan que la gripe no es una enfermedad banal y que, pese al descenso de los contagios, sigue siendo un problema de salud pública relevante en Cantabria.