¿Dieta baja en carbohidratos? La ciencia advierte: sin calidad nutricional aumenta el riesgo de enfermedades crónicas
Un estudio liderado por investigadores de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) concluye que la calidad de los macronutrientes es más determinante que su cantidad para reducir el riesgo de multimorbilidad, es decir, la aparición simultánea de varias enfermedades crónicas.
La investigación, basada en el seguimiento durante más de diez años de más de 112.000 adultos, señala que las dietas bajas en carbohidratos y las dietas bajas en grasas solo se asocian a beneficios para la salud cuando se sustentan en macronutrientes de alta calidad nutricional.
El trabajo ha sido publicado en la revista científica The Journals of Gerontology: Series A.
Más de una década de seguimiento a 112.000 adultos
El estudio ha sido dirigido por el Departamento de Medicina Preventiva, Salud Pública y Microbiología de la UAM y ha analizado datos de 112.710 personas de entre 40 y 70 años pertenecientes a la cohorte UK Biobank.
Durante un periodo superior a diez años, los investigadores evaluaron la relación entre distintos patrones dietéticos y el riesgo de desarrollar multimorbilidad, definida como la coexistencia de al menos dos de nueve enfermedades crónicas previamente seleccionadas.
Entre estas patologías se encuentran la diabetes, las enfermedades cardiovasculares, el cáncer, la depresión o la demencia, todas ellas con elevada prevalencia en poblaciones envejecidas.
Qué es la multimorbilidad y por qué preocupa a los sistemas de salud
La multimorbilidad es una condición cada vez más frecuente en sociedades con mayor esperanza de vida. Su aumento representa un importante desafío sanitario, ya que se asocia con peor calidad de vida, mayor dependencia y un incremento del gasto en atención médica.
Comprender qué factores pueden reducir su incidencia resulta clave para promover un envejecimiento saludable y aliviar la presión sobre los sistemas públicos de salud.
Dietas bajas en carbohidratos o grasas: la diferencia está en la calidad
A diferencia de investigaciones anteriores, este estudio no se limitó a analizar la cantidad de carbohidratos o grasas consumidas, sino que distinguió entre versiones saludables y no saludables de estas dietas.
Los resultados muestran que seguir una dieta baja en carbohidratos (LCD) o una dieta baja en grasas (LFD) no se asocia por sí mismo con un mayor o menor riesgo de desarrollar multimorbilidad.
Sin embargo, cuando estas pautas se basan en proteínas de origen animal y grasas de baja calidad, el riesgo de desarrollar múltiples enfermedades crónicas aumenta de forma significativa.
Por el contrario, las dietas que priorizan proteínas de origen vegetal y otras fuentes de macronutrientes de alta calidad se relacionan con un menor riesgo.
Los investigadores: “No basta con reducir macronutrientes, importa su calidad”
“No basta con reducir o aumentar determinados macronutrientes en la dieta; es fundamental tener en cuenta su calidad”, explica la investigadora predoctoral de la UAM y primera autora del estudio, Aitana Vázquez Fernández.
Según añade, optar por fuentes más saludables podría contribuir a disminuir el riesgo de desarrollar varias enfermedades crónicas a medida que avanza la edad.
El trabajo se ha realizado en colaboración con los investigadores Humberto Yévenes-Briones, Ana Baylin, Francisco Félix Caballero y Esther López-García.