Salud

Detectan metales tóxicos en plátanos tras un desastre minero

Un estudio en Brasil confirma la presencia de metales tóxicos en cultivos como plátanos y cacao tras el colapso de una presa minera en 2015, con mayor riesgo potencial para menores.
EuropaPress_6666186_finca_platanos_palma
EuropaPress_6666186_finca_platanos_palma

El colapso de la presa minera de Fundão, en el estado brasileño de Minas Gerais, en noviembre de 2015, continúa generando efectos ambientales una década después. El vertido de millones de metros cúbicos de residuos de extracción de hierro alteró suelos agrícolas y ecosistemas, y ahora nuevas investigaciones analizan su posible impacto en cultivos destinados al consumo humano.

Un estudio publicado en Environmental Geochemistry and Health examina la transferencia de metales potencialmente tóxicos desde suelos contaminados hasta plantas cultivadas en el estuario del río Doce, especialmente en el municipio de Linhares. El trabajo se centra en plátanos, mandioca y cacao producidos en áreas afectadas por el derrumbe.

La rotura de la presa liberó cerca de 60 millones de metros cúbicos de lodo con alta concentración de óxidos de hierro y compuestos asociados. El desastre causó 19 muertes y arrasó infraestructuras, tierras agrícolas y poblaciones enteras.

El equipo científico, integrado por especialistas de la Universidad de São Paulo, la Universidad Federal de Espírito Santo y la Universidad de Santiago de Compostela, analizó muestras de suelo y de diferentes partes de las plantas para determinar la presencia de cadmio, cromo, cobre, níquel y plomo.

Los resultados detectaron concentraciones elevadas de estos elementos en los suelos. Parte de esos metales logra incorporarse a los tejidos vegetales mediante un proceso que incluye la disolución en el entorno, la absorción por las raíces y su posterior distribución hacia hojas, tallos y frutos.

En plátanos y mandioca, la mayoría de los metales —excepto el cromo— se acumulan principalmente en raíces y partes subterráneas. En el cacao, en cambio, se registró acumulación en partes aéreas, incluidos los frutos. En la pulpa de cacao, los niveles de cobre y plomo superaron los límites de referencia fijados por la FAO.

En el caso de los plátanos, el contenido de plomo y cadmio motivó una evaluación específica del riesgo. Los investigadores calcularon indicadores como el cociente de riesgo (RQ), el índice de riesgo (RI) y el índice total de riesgo (TRI), diferenciando entre adultos y menores de seis años.

El TRI, que debe situarse por debajo de 1 para considerarse bajo en riesgos no carcinogénicos, se mantuvo generalmente por debajo de ese umbral en adultos. Sin embargo, en menores de seis años que consumen plátanos de la zona, el valor superó 1, debido principalmente a la concentración de plomo y a niveles de cadmio superiores a los recomendados.

El estudio también advierte sobre posibles efectos acumulativos tras exposiciones prolongadas, teniendo en cuenta factores como la cantidad de alimentos locales en la dieta, la duración de la exposición y las diferencias de peso corporal entre grupos de edad.

Comentarios