MIR

César Pascual denuncia el «grave caos» en la convocatoria MIR

César Pascual, consejero de Salud de Cantabria. / Alerta

El consejero de Salud denuncia el desmantelamiento del sistema MIR y exige responsabilidades por las modificaciones unilaterales que ponen en riesgo la convocatoria y afectan a miles de aspirantes

El Gobierno de Cantabria ha solicitado formalmente explicaciones urgentes al Ministerio de Sanidad por lo que califica como un «grave caos» en la organización del proceso de acceso a la Formación Sanitaria Especializada (FSE) correspondiente a 2026.

La administración autonómica ha expresado su «máxima preocupación» ante los recientes acontecimientos que, en su opinión, comprometen la continuidad y fiabilidad del sistema MIR (Médico Interno Residente), vigente desde hace décadas como vía de acceso a la especialización en el ámbito sanitario en España.

El consejero de Salud de Cantabria, César Pascual, ha hecho pública su denuncia sobre la «desestructuración» del modelo tradicional de formación médica especializada, que hasta ahora —según sus palabras— se sustentaba en «la confianza, independencia y compromiso» de un conjunto de profesionales de distintas ramas sanitarias que colaboraban voluntariamente en la elaboración y supervisión de las pruebas de acceso.

En un giro que el Gobierno cántabro califica de unilateral y carente de transparencia, el Ministerio de Sanidad ha introducido cambios de fondo que, según el consejero, suponen un «desmantelamiento» del modelo sin consultar ni consensuar con las comunidades autónomas ni con los cuerpos técnicos implicados.

Entre los elementos criticados, se encuentra el traspaso parcial de funciones organizativas del proceso MIR al Ministerio de Función Pública, así como la modificación de las condiciones de trabajo de los expertos que integran los comités evaluadores. Estos expertos, responsables de la redacción de preguntas y de la validación técnica de los exámenes, han presentado en bloque su dimisión, un hecho que Pascual califica de «sin precedentes».

Los profesionales afectados incluyen médicos, enfermeras, farmacéuticos, físicos y químicos de destacada trayectoria, quienes, según explicó el consejero, se han retirado por considerar que el nuevo modelo es incompatible con «la profesionalidad, el rigor técnico y la dignidad del sistema».

En palabras de César Pascual: «A estas alturas del calendario, no hay comité, no hay preguntas, no hay calendario, no hay garantías. La convocatoria MIR 2026 está en riesgo». Entre las decisiones del Ministerio que han generado mayor rechazo se encuentran la reducción del número de colaboradores por experto, que pasa de 15 a 5, así como la rebaja en la retribución por pregunta generada, que desciende de 15 euros a 9.

A juicio del Gobierno cántabro, estas modificaciones suponen un «desprecio» al trabajo técnico y representan un obstáculo para mantener los estándares de calidad que han caracterizado al sistema durante décadas.

Menos sedes para el examen. A lo anterior se suma una reducción en el número de sedes del examen, que han pasado de 28 a 22, afectando a ciudades como Cáceres, Cádiz, Ciudad Real, Girona, León y Vigo.

Esta decisión, según Pascual, impacta de forma negativa en la equidad del acceso, al incrementar los costes y dificultades logísticas para miles de aspirantes, especialmente aquellos con menores recursos. El consejero también ha vinculado esta situación con un problema estructural de fondo: el déficit de médicos de familia en el sistema nacional de salud.

Según los datos oficiales del propio Gobierno central, la carencia actual se cifra en 4.500 profesionales. Frente a esta realidad, este año solo se han creado 36 nuevas plazas en Medicina Familiar y Comunitaria y apenas 20 en Salud Mental, incluyendo todas las especialidades.

Para el Ejecutivo cántabro, estas cifras resultan «irrisorias» y reflejan una desconexión con las necesidades reales del sistema sanitario.

Desde Cantabria se reclama una rectificación inmediata por parte del Ministerio de Sanidad. «No se puede improvisar con el futuro de miles de aspirantes ni con la formación de los profesionales que sostendrán nuestro sistema sanitario en la próxima década», ha señalado el consejero.

La administración autonómica ha reiterado su oposición a lo que considera una toma de decisiones vertical, sin diálogo ni participación de las comunidades. «Basta ya», ha afirmado Pascual, quien exige la restitución del consenso profesional y la convocatoria de todas las partes implicadas para garantizar que el proceso MIR 2026 se desarrolle con transparencia, garantías y rigor técnico.

El responsable de Salud ha concluido su intervención advirtiendo que la situación actual compromete no solo la convocatoria inminente, sino la solidez del sistema sanitario a largo plazo: «Lo que está en juego es la salud de los españoles en los próximos 20 años».