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Cantabria impulsa una ley pionera que redefine la sanidad digital

El consejero de Salud, César Pascual, participa en la presentación de la primera Ley de Salud Digital en España, organizado por Organización Médica Colegial. / Alerta

La futura Ley de Salud Digital de la regón promete transformar de manera radical la atención sanitaria, incorporando un marco legal innovador que regula la inteligencia artificial, los neurodatos y los derechos digitales de los pacientes

La futura Ley de Salud Digital de Cantabria marcará «un antes y un después» en el modo de concebir la atención sanitaria, según ha afirmado el consejero de Salud, César Pascual, durante su intervención ayer por la mañana en la sede de la Organización Médica Colegial (OMC), en Madrid. La nueva norma, aún en fase de anteproyecto, introduce un marco jurídico inédito en España para abordar los desafíos de la digitalización, la inteligencia artificial (IA) y los neurodatos, proponiendo una transformación profunda del sistema sanitario.

Frente a las normas tradicionales, esta ley no se limita a adaptar lo existente, sino que propone una «ruptura con el pasado», abriendo paso a un ecosistema sanitario donde la tecnología no solo apoya al profesional, sino que redefine el propio concepto de salud, según ha declarado Pascual ante un auditorio compuesto por representantes de la comunidad médica, jurídica y administrativa.

Una norma audaz para un nuevo orden sanitario

El anteproyecto se construye bajo la premisa de que, en el escenario sanitario del futuro, biología y tecnología están destinadas a convivir de forma estructural. En palabras del consejero, no se trata de una ley conservadora o cautelosa frente a lo digital, sino de una propuesta audaz, garantista y adaptada al tiempo que viene. «No teme a la tecnología asociada a lo digital; al contrario, la pone a prueba y la somete a derecho», ha asegurado.

El documento legal se define como pionero, flexible, auditable, trazable y abierto, con mecanismos de control y evaluación que permitirán una aplicación segura, transparente y equitativa. «Gobernar el dato es gobernar la salud hoy en día», ha sentenciado Pascual, al subrayar el valor creciente de los datos personales, clínicos y neurológicos en el entorno sanitario actual.

Derechos digitales en el centro

Uno de los pilares fundamentales de la norma será el reconocimiento de los derechos digitales de los pacientes, algo que hasta ahora no se encontraba plenamente articulado. El texto legal contempla el derecho al olvido, la trazabilidad del uso de los datos, y la posibilidad de que cada ciudadano decida de manera clara y explícita sobre el uso de su información personal.

Pascual ha hecho hincapié en que esta ley protegerá lo que ha denominado «lo invisible»: los flujos de datos, algoritmos, decisiones automáticas y riesgos asociados al mal uso de la inteligencia artificial, especialmente cuando están involucradas variables sensibles de salud.

Neurodatos y neuroderechos: una frontera sin explorar

La norma también se adentra en un terreno hasta ahora inexplorado por la legislación española: la protección de los neuroderechos y los neurodatos. Estos últimos, derivados de la actividad cerebral y obtenidos a través de tecnología, no están contemplados por la actual Ley de Protección de Datos. Se trata, por tanto, de un vacío legal que la futura Ley de Salud Digital de Cantabria aspira a cubrir.

El consejero ha advertido que «la última frontera» de la privacidad es la mente humana, y que la IA ya ha empezado a desarrollar herramientas capaces de acceder a esa dimensión sin que el derecho haya podido seguir el ritmo.

Regulación de la inteligencia artificial en medicina

Uno de los aspectos más destacados del anteproyecto es la regulación de la inteligencia artificial médica, que se plantea de forma preventiva, antes de que estas tecnologías se asienten sin control legal. «La norma regula la IA médica antes de que nos domine», ha afirmado Pascual, alertando de los riesgos de intrusismo profesional, desinformación y decisiones clínicas automáticas sin respaldo humano.

La ley establecerá criterios éticos y jurídicos para evitar que la IA reemplace indebidamente a los profesionales sanitarios y garantizará que las decisiones médicas sigan basándose en criterios clínicos sólidos, aunque puedan estar asistidos por sistemas inteligentes.

Gobernanza del dato y estructuras de control

El anteproyecto contempla además la creación de nuevos órganos institucionales para velar por la gobernanza del sistema digital de salud. Entre ellos destacan:

  • La Oficina del Gobierno del Dato en Salud, encargada de supervisar y articular el uso de datos en el sistema sanitario cántabro.

  • Un Comité de Datos e IA, que se ocupará de velar por la seguridad, la trazabilidad y la ética en el tratamiento de la información sanitaria y la aplicación de tecnologías automatizadas.

Estas estructuras tendrán la responsabilidad de ofrecer seguridad jurídica a los profesionales, al mismo tiempo que promueven la participación activa de asociaciones de pacientes, colectivos profesionales y entidades científicas.

Una norma pionera en España y Europa

El consejero ha señalado que esta iniciativa legislativa no solo sitúa a Cantabria en la vanguardia nacional, sino también en el contexto europeo. A día de hoy, no existe en España ninguna norma con estas características, y Cantabria emprende algo que hasta ahora nadie se había atrevido a hacer: reconocer que los datos son del ciudadano y que solo se usan si este lo autoriza de forma explícita.

El enfoque de la norma se fundamenta en la transparencia, la trazabilidad de las decisiones algorítmicas, y en un modelo de gobernanza abierto y participativo. «Todo debe ser auditable», ha insistido Pascual, quien ha defendido que sin una base sólida de derechos y garantías, la digitalización sanitaria puede convertirse en una amenaza para la autonomía de los pacientes.

Un modelo para anticiparse al futuro

La Ley de Salud Digital de Cantabria se proyecta como una herramienta para afrontar los grandes retos que plantea la medicina del futuro: la proliferación de la IA, la teleasistencia masiva, la automatización de procesos clínicos y la aparición de nuevas formas de interacción entre pacientes, profesionales y tecnologías.

Pascual ha subrayado que el texto legal propone un sistema de gobernanza inexistente hasta ahora, que proporciona un marco robusto y legalmente seguro para profesionales y ciudadanos, evitando improvisaciones o decisiones reactivas frente a avances tecnológicos. «Estamos regulando lo que aún no ha ocurrido», ha afirmado el consejero.

Participación y apoyo institucional

Durante la presentación del anteproyecto, han acompañado al consejero César Pascual el presidente de la OMC, Tomás Cobo, la vicepresidenta primera y responsable de Transformación Digital, María Isabel Moya, y el jefe del Servicio Jurídico de la Consejería de Salud, Joaquín Cayón. Las intervenciones han coincidido en subrayar la importancia de dotar al sistema sanitario de un marco legal claro, anticipativo y garantista.

Una hoja de ruta legislativa con implicaciones nacionales

Aunque aún en fase de anteproyecto, la Ley de Salud Digital de Cantabria seguirá ahora su proceso administrativo habitual, incluyendo exposición pública, incorporación de enmiendas y posterior tramitación parlamentaria. Su contenido ya ha generado interés más allá del ámbito autonómico.

La intención del Gobierno cántabro es que esta norma se convierta en una referencia para otras comunidades autónomas y eventualmente para el desarrollo de una legislación nacional sobre salud digital. «Con esta ley, Cantabria se adelanta a los problemas del futuro» y se posiciona como líder en la defensa de los derechos digitales en salud, ha concluido Pascual.