Cantabria ampliará el cribado de cáncer de mama
El SCS ampliará el programa de detección precoz del cáncer de mama para incluir a mujeres de entre 48 y 71 años a partir de la próxima ronda prevista para mayo | Salud estudia adelantar el cribado hasta los 45 años mediante la incorporación de una nueva unidad móvil
El Servicio Cántabro de Salud (SCS) ampliará el rango de edad de las mujeres que participan en el Programa de Detección Precoz del Cáncer de Mama (PDPCM). La próxima ronda del programa incluirá a mujeres de entre 48 y 71 años, una modificación que se aplicará en la siguiente fase del plan de cribado, cuyo inicio está previsto, previsiblemente, a mediados del próximo mes de mayo.
Así lo ha explicado este viernes el consejero de Salud del Gobierno de Cantabria, César Pascual, en declaraciones a los medios de comunicación. Durante su intervención también ha indicado que la Consejería analiza la posibilidad de ampliar aún más el alcance del programa para incluir a mujeres desde los 45 años, una medida que podría adoptarse durante el desarrollo de la siguiente vuelta del cribado.
Esta ampliación se plantea tras la decisión de adquirir una nueva unidad móvil destinada a realizar pruebas diagnósticas y tras el proceso de incorporación de sistemas de inteligencia artificial que se encuentran actualmente en fase de pruebas. Según ha señalado el consejero, estas herramientas permitirían incrementar la capacidad de realización y lectura de mamografías dentro del sistema sanitario.
El actual ciclo del Programa de Detección Precoz del Cáncer de Mama comenzó en abril de 2024 y su finalización está prevista para abril de 2026. Una vez concluida esta fase, el SCS modificará el rango de edad del programa, que actualmente se sitúa entre los 50 y los 69 años. La nueva ampliación supondrá añadir cuatro años al intervalo vigente, con dos años más en el límite inferior y otros dos en el superior.
Con esta modificación, la Consejería pretende aumentar de manera progresiva el número de mujeres que participan en el programa de detección. Pascual ha señalado que el objetivo es «ir progresivamente incorporando más mujeres» al cribado, de forma que se amplíe la cobertura del sistema sanitario en la detección temprana de esta enfermedad.
La previsión del departamento de Salud es seguir ampliando el programa en los próximos años para acercarlo al intervalo recomendado en las directrices europeas. Según estas recomendaciones, el rango de edad para el cribado del cáncer de mama se sitúa entre los 45 y los 75 años. En este sentido, el consejero ha señalado que el sistema sanitario cántabro dispone de margen temporal suficiente para avanzar en esta adaptación progresiva.
Pascual ha recordado que las recomendaciones europeas establecían un plazo amplio para la implantación completa de estas medidas. En concreto, ha señalado que se daba «15 años para hacerlo». En este contexto, el responsable de Salud ha indicado que la ampliación se está realizando de manera gradual. «Lo vamos haciendo hoy paulatinamente», ha afirmado.
El consejero también ha señalado que los criterios médicos y las características de la población han experimentado cambios con el paso del tiempo. Según ha explicado, décadas atrás las mamografías no se realizaban habitualmente a personas mayores de 65 años. Sin embargo, la evolución de la práctica clínica y del conocimiento médico ha llevado a ampliar progresivamente estos límites de edad.
En la actualidad, el debate sanitario se sitúa en torno a la ampliación del cribado hacia edades cercanas a los 75 años. En este sentido, Pascual ha indicado que estos límites no son fijos y pueden seguir evolucionando con el tiempo. «Probablemente esto vaya cambiando y vaya ampliándose progresivamente, no es una cosa estanca», ha señalado.
Pese a ello, el consejero ha subrayado que, desde el punto de vista sanitario, considera prioritario ampliar el programa hacia edades más tempranas. Según ha explicado, los datos indican que cada vez se detectan más casos de cáncer de mama en personas más jóvenes, mientras que la incidencia en edades más avanzadas es menor.
Por este motivo, Pascual ha señalado que «es más importante bajar más los ratios de edad que subir». En este contexto, la ampliación prevista del programa pretende avanzar en esa dirección, con la posibilidad de reducir aún más la edad de acceso al cribado si los recursos disponibles lo permiten.
Para facilitar esta ampliación del programa, la Consejería de Salud prevé renovar durante este año la unidad móvil utilizada en el programa de cribado. La nueva unidad será «más moderna» y permitirá incorporar sistemas de lectura de las pruebas en el propio dispositivo, lo que, según ha explicado el consejero, «va a dar muchísima más capacidad de trabajo».
Además de esta renovación del equipamiento, el departamento de Salud trabaja en la incorporación de sistemas de inteligencia artificial aplicados a la detección del cáncer de mama. Según Pascual, se trata de una tecnología que actualmente «promete mucho», aunque ha señalado que su implantación se realizará de manera progresiva y con cautela.
herramientas de inteligencia artificial
El consejero ha indicado que la Consejería prefiere actuar con prudencia antes de incorporar plenamente estos sistemas al programa. En este sentido, ha señalado la necesidad de esperar a que la tecnología esté instalada y operativa para comprobar que «de verdad responde» a las expectativas planteadas y que permite incrementar tanto el número de pruebas realizadas como la rapidez en su análisis.
Según ha explicado, las herramientas de inteligencia artificial que se analizan forman parte de sistemas digitales de última generación destinados al análisis de mamografías. Pascual ha señalado que esta tecnología es «la más puntera» disponible actualmente en este ámbito.
No obstante, ha subrayado que la valoración final sobre su utilización corresponderá a los profesionales sanitarios encargados de aplicar estas herramientas en la práctica clínica. Serán ellos quienes determinen «el ritmo de las personas que pueden atender» una vez que el sistema esté plenamente implantado.
En cualquier caso, el consejero ha reiterado que la prioridad de la Consejería es reducir progresivamente la edad mínima del cribado antes que continuar ampliando el límite superior. En este sentido, ha señalado que el sistema sanitario avanzaría hacia la inclusión de mujeres desde los 45 años «antes que seguir subiendo».
En la actualidad, los sistemas de inteligencia artificial destinados al cribado del cáncer de mama se encuentran aún en fase de evaluación. Según ha explicado Pascual, la Consejería está a la espera de que alguno de los modelos en desarrollo obtenga el sello CE necesario para su implantación en el ámbito sanitario.
Una vez que estos sistemas cuenten con la certificación correspondiente, el objetivo será incorporarlos al programa de detección precoz para mejorar la capacidad de análisis de las pruebas. De esta forma, el SCS espera poder realizar un cribado «mucho más rápido» y avanzar en la ampliación del rango de edad de las mujeres incluidas en el programa.