Alerta en Reino Unido: los inyectables para adelgazar elevan los embarazos no deseados
Las autoridades sanitarias del Reino Unido han lanzado una advertencia urgente ante el incremento de casos de embarazos no planificados en mujeres que estaban bajo tratamiento con fármacos inyectables como Ozempic, Mounjaro, Wegovy o Saxenda, indicados para tratar la diabetes tipo 2 y la obesidad. La Agencia Reguladora de Medicamentos y Productos Sanitarios (MHRA) ha confirmado más de 40 notificaciones oficiales de embarazos inesperados relacionados con estos medicamentos, cuyas características podrían interferir en la eficacia de los anticonceptivos orales.
Medicamentos para perder peso que alteran la fertilidad y la eficacia anticonceptiva
Los fármacos GLP-1, como Ozempic y Mounjaro, funcionan imitando las hormonas intestinales que generan saciedad, lo que lleva a una importante pérdida de peso. Esta reducción de peso, en mujeres con obesidad, puede implicar una mejora en la fertilidad, aumentando así la posibilidad de embarazo. Sin embargo, la MHRA advierte que estas mismas sustancias podrían disminuir la absorción y eficacia de la píldora anticonceptiva, especialmente durante las primeras semanas de tratamiento o tras cada aumento de dosis.
“No se puede descartar una interacción entre estos medicamentos y los anticonceptivos orales”, señala el informe de la agencia británica.
Entre los casos registrados por la MHRA, se detallan:
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26 embarazos con Mounjaro
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8 embarazos con Wegovy y Ozempic
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9 embarazos con Saxenda
Riesgos durante el embarazo y falta de datos de seguridad
Los riesgos potenciales durante la gestación preocupan particularmente a las autoridades sanitarias, dado que no existen suficientes datos sobre la seguridad fetal de estos medicamentos. En consecuencia, la MHRA insiste en que:
“Las pacientes deben suspender inmediatamente el tratamiento si quedan embarazadas”.
Además, se recomienda:
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Esperar al menos dos meses tras la última inyección de Ozempic o Wegovy antes de intentar concebir.
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Esperar un mes en el caso de Mounjaro.
Los tratamientos con GLP-1 no están aprobados para su uso durante el embarazo ni la lactancia, y su uso debe limitarse estrictamente a bajo prescripción médica para tratar condiciones específicas, como obesidad mórbida o diabetes mal controlada.
Impacto en la salud pública y recomendaciones adicionales
La popularidad creciente de estos medicamentos, alimentada por testimonios virales y uso informal para bajar de peso, ha alarmado a los expertos. Muchos usuarios acceden a ellos sin la debida supervisión médica o sin comprender completamente los riesgos asociados a su uso, especialmente cuando se combinan con anticonceptivos orales.
La directora de seguridad de la MHRA, Alison Cave, fue contundente:
“Estas inyecciones son medicamentos autorizados para afecciones médicas concretas. No son productos cosméticos ni soluciones exprés para adelgazar”.
Cave subrayó la importancia de utilizar métodos anticonceptivos adicionales, como el DIU, implantes o preservativos, en combinación con la píldora si se está bajo tratamiento con estos fármacos.
Perspectiva médica y científica
La endocrinóloga reproductiva Channa Jayasena, del Imperial College Healthcare NHS Trust, explicó que la pérdida de peso puede, en muchos casos, restaurar la ovulación y aumentar la fertilidad en mujeres con sobrepeso. Sin embargo, también advirtió sobre los vacíos en la evidencia científica respecto a los posibles efectos teratogénicos (daños al embrión) de estos fármacos:
“No tenemos datos suficientes para garantizar que no causan daño al feto. La precaución es indispensable”.
Ante el auge del llamado “efecto Ozempic”, las autoridades sanitarias reiteran la necesidad de un uso responsable y estrictamente supervisado de estos medicamentos. Aunque su efectividad en la pérdida de peso y el control glucémico es indiscutible, los riesgos reproductivos y los efectos adversos requieren una mayor conciencia pública y vigilancia médica constante.