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Revés a Muface: la AIReF sugiere que los nuevos funcionarios se integren a la sanidad pública

Varios funcionarios se concentran ante la sede provincial de Muface. / Rocío Ruz

El organismo fiscal independiente sugiere convertir la adscripción actual en voluntaria y eliminar progresivamente el modelo mutualista

La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) ha lanzado una propuesta que podría suponer un cambio estructural histórico en el sistema de mutualismo administrativo en España. En el marco del Spending Review 2022-2026, el organismo recomienda que los nuevos mutualistas se incorporen al Sistema Nacional de Salud (SNS), dejando atrás el modelo tradicional de cobertura sanitaria a través de Muface.

La medida afectaría a miles de funcionarios de nuevo ingreso, que hasta ahora podían optar por aseguradoras privadas como Asisa o Adeslas dentro del modelo mutualista.

Fin de la adscripción obligatoria: un sistema voluntario

La primera de las dos reformas estructurales planteadas por la AIReF es transformar la adscripción obligatoria a Muface en un régimen voluntario, que permita a los funcionarios decidir si permanecen en el sistema mutualista o se integran en el SNS.

“Esta reforma permitiría racionalizar el sistema y generar ahorros, tanto para el funcionario como para las arcas públicas”, explicó la presidenta de la AIReF, Cristina Herrero, durante la presentación del informe.

La medida se articularía a través de un proceso consultivo que podría activarse en el próximo concierto sanitario y supondría eliminar las aportaciones públicas a quienes opten por abandonar Muface.

Incorporación progresiva al sistema sanitario público

La segunda gran propuesta contempla que los nuevos mutualistas se integren de forma progresiva en el SNS, siguiendo la tendencia de preferencia por la sanidad pública entre los funcionarios más jóvenes de los cuerpos más numerosos.

La AIReF señala que el mantenimiento de un modelo segregado de aseguramiento sanitario genera ineficiencias, dificulta la gestión integral de la salud pública y complica la planificación de los recursos humanos en sanidad.

No obstante, la institución advierte que esta integración debe ser gradual y condicionada al refuerzo de las capacidades del sistema público, especialmente en lo relativo a la reducción de listas de espera, uno de los principales cuellos de botella del SNS.

Simulaciones y condiciones para el cambio

El informe incluye una serie de simulaciones que analizan el impacto de la medida, así como estudios sobre los recursos sanitarios en diferentes comunidades autónomas. La AIReF concluye que una incorporación total e inmediata no es recomendable, pero que una transición ordenada sí sería viable si va acompañada de inversión y reformas organizativas.

Entre las condiciones necesarias, el organismo exige:

  • Mejoras en los tiempos de espera para consultas y cirugías.

  • Evaluación de los determinantes de las listas de espera.

  • Refuerzo del sistema de información sanitaria.

  • Impulso de la historia clínica digital.

Reformas paralelas para reforzar la eficiencia del sistema actual

Mientras se estudia la transición hacia un modelo público, la AIReF propone una batería de medidas para mejorar la eficiencia del modelo actual de Muface, como:

  • Mejor coordinación con el SNS.

  • Evaluación de la frecuentación asistencial.

  • Impulso de la receta electrónica.

  • Uso extendido de genéricos y biosimilares.

  • Mejora en la compra de medicamentos hospitalarios dispensados a pacientes externos.

Un debate de fondo: sostenibilidad vs. libertad de elección

El análisis de la AIReF llega en un momento de máxima sensibilidad política, tras el reciente incremento del coste de Muface en un 41%, lo que ha reavivado el debate sobre su viabilidad a largo plazo. Aunque el sistema mutualista cuenta con el respaldo de amplios sectores del funcionariado, la AIReF pone el foco en su sostenibilidad fiscal y su impacto en la eficiencia del conjunto del sistema sanitario.

“La progresiva integración puede resolver duplicidades y permitir una mejor planificación sanitaria global”, concluye el informe.