turismo

Parece un decorado histórico… pero es un pueblo real de Cantabria que sigue vivo

Torre de Quijas. / A.R.
Ese rincón, que pocos nombran pero muchos admiran, guarda más patrimonio del que imaginas

Quijas es una localidad cántabra perteneciente al municipio de Reocín, situada a apenas 3 kilómetros de Puente San Miguel, capital municipal, y perfectamente comunicada con los principales ejes de la comunidad. Con una altitud de 142 metros sobre el nivel del mar y una población estimada de 835 habitantes en 2024 (según el INE), Quijas destaca por combinar una rica herencia histórica con un entorno natural y rural envidiable.

Quijas no solo es un enclave estratégico, situado cerca de la N-634 y con acceso directo a la Autovía del Cantábrico (A-8), sino que también cuenta con una estación de tren de FEVE, Santa Isabel, que mejora su conexión con el resto de Cantabria.

Pero lo que verdaderamente distingue a esta localidad es su importante legado histórico y arquitectónico. En su término se encuentran dos yacimientos arqueológicos reconocidos como Bien de Interés Cultural desde 1997: la Cueva de la Estación y la Cueva de La Clotilde, de gran valor prehistórico.

Torres, palacios y ermitas: un recorrido monumental

El patrimonio de Quijas está coronado por la imponente Torre Medieval de los Bustamante, situada junto al Palacio de los Marqueses de Villatorre. Este conjunto, declarado Bien de Interés Cultural en 1982, nos transporta al siglo XV. La torre, de planta cuadrada y construida en sillarejo, contaba originalmente con tres alturas y una función claramente defensiva, dominando la vista sobre el valle del Saja.

Además de esta emblemática torre, existen otras torres de vigilancia en el entorno, como la del barrio de Agüera, hoy en ruinas, o la de Vinueva, aún en pie en gran parte de su estructura. Estas torres formaban parte de un sistema de comunicación visual entre sí, reflejando la importancia estratégica del enclave en la Edad Media.

El visitante puede disfrutar también de una nutrida colección de casas solariegas y construcciones nobles como:

  • La Casa solariega de los Bustamante

  • La Casa de los González

  • La Casa de los Gómez Bustamante

  • La Casa de los Díaz Gómez

  • La Casa rectoral

  • La Casa de los Marqueses de Villatorre

Todo este conjunto monumental está íntimamente vinculado a las familias nobles que ocuparon la zona a lo largo de los siglos.

Espiritualidad y arquitectura religiosa

La arquitectura religiosa también está bien representada. Entre los templos más destacados se encuentran:

  • La Iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción

  • La Capilla de San Bartolomé, del siglo XVIII

  • La Ermita del Buen Suceso

  • La Ermita de los Mártires, en Agüera

  • La Ermita de Nuestra Señora de la Consolación, en Pauso

  • La Ermita de San Francisco

Estos edificios, repartidos entre los diferentes barrios, configuran un recorrido espiritual y artístico que realza la identidad cultural de Quijas.

Fiestas y tradiciones populares

Quijas mantiene una vida social viva y participativa, que se manifiesta especialmente en sus fiestas populares. Cada año se celebran:

  • La Juriaca, el 22 de agosto

  • Los Mártires, el 31 de agosto

  • Consolación, el 8 de septiembre

Durante estas fechas, el pueblo se llena de actividades, música, juegos, gastronomía y tradición. Son momentos en los que vecinos y visitantes se reúnen para celebrar en un ambiente acogedor y festivo, donde la hospitalidad local se convierte en una de las principales protagonistas.

Quijas es un lugar ideal para quienes desean disfrutar de la Cantabria más auténtica, donde la historia se palpa en cada rincón y el entorno natural invita a pasear, descansar o explorar. Además, su cercanía a destinos como Santillana del Mar, Comillas, Cabezón de la Sal o las cuevas de Altamira lo convierten en una base perfecta para descubrir la región.