28.10.2021 |
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Más de 8.000 cabezas de ganado pastarán este verano en los puertos de Sejos y Palombera

Un total de 4.450 vacas y 3.750 yeguas van a aprovechar este verano los puertos de Palombera y Sejos, procedentes de ganaderos de los municipios de Ruente, Cabuérniga y Los Tojos
Un grupo de vacas tudancas. / Saja
Un grupo de vacas tudancas. / Saja
Más de 8.000 cabezas de ganado pastarán este verano en los puertos de Sejos y Palombera

Más de 8.000 animales -4.450 vacas y 3.750 yeguas- van a aprovechar este verano los puertos de Palombera y Sejos, procedentes de ganaderos de los municipios de Ruente, Cabuérniga y Los Tojos. Las reses han sido marcadas con crotales identificativos para que puedan subir a partir del día 16 de este mes, que es la fecha establecida, si bien, algunos ganaderos comienzan la muda unas jornadas antes. La Mancomunidad de Campoo-Cabuérniga formada por los municipios de la Hermandad de Campoo de Suso, Los Tojos, Cabuérniga y Ruente es propietaria de una extensión de 7.200 hectáreas de monte y pastizales, entre los que se encuentran las praderías altas de Palombera y Sejos.

La Hermandad de Campoo de Suso, el cuarto municipio condueño de la finca, acostumbra a introducir unas 500 vacas y unos 200 animales de caballar, que se retiran a sus puertos de la Sierra de Hijar el día 15 de junio, para dejar paso a las cabañas cabuérnigas. Este año, el día 16, habrá una misa de campaña junto al monolito que recuerda a José María de Cos, que fuera alcalde de Cabuérniga durante varias legislaturas.

Este año, aunque no se hará una comida popular, los regionalistas cabuérnigos han hecho un llamamiento para se acuda a los actos religiosos y, después, participen en un almuerzo con las viandas que cada uno aporte. Si bien, en el municipio de Los Tojos han ido desapareciendo las cabañas tudancas, el vacuno de la raza autóctona sigue criándose en Cabuérniga y Ruente de forma destacada y, especialmente, en la localidad de Carmona.

Además de las reses de los cabuérnigos y campurrianos se permite el acceso a otras vacas de los «gajucos», que es como se conoce a aquellos animales propiedad de personas no pertenecientes a la mancomunidad y que tradicionalmente han venido pastando en la zona, como las de Cabezón de la Sal, Reocín, Ruiloba, Udías y Mazcuerras. Ganaderos del pueblo de Quijas son fieles a Sejos.

De todos modos, debido a la reducción de la cabaña ganadera, cada vez son más las reses que no suben a los puertos altos y se quedan aprovechando los pastos de las fincas próximas a los pueblos de Cabuérniga y Cabezón de la Sal. Para Belén Ceballos, presidenta de la Mancomunidad de CampooCabuérniga y alcaldesa de Los Tojos, los problemas que tiene la «mayor finca de Cantabria» siguen siendo los mismos.

La extensión de la planta invasora, conocida por lecherina, es la de mayor preocupación para los ganaderos, ya que cada vez cubre mayores manchas que rechazan los animales para pastar. Parece ser que la mejor fórmula para erradicar esta planta es la de introducir rebaños de ovejas, pero, si bien, se hizo hace unos años, en los últimos tiempos no han vuelto las ovejas merinas. El tratamiento con herbicidas tampoco se ha hecho.

La Mancomunidad, según señaló su presidenta, no tiene medios para acometer la erradicación de la lecherina y el Gobierno de Cantabria, tampoco, ha actuado. El año pasado se acometieron labores de desbroce, ya que, ante la falta de ganado, cada vez hay más maleza. En concreto, se invirtieron 9.000 euros, que el Ayuntamiento recibió del fondo de Inversiones Colectivas, de la Consejería de Desarrollo Rural. El año pasado estuvo en Sejos, acompañando a los ganaderos, el día de la muda el Consejero de Desarrollo Rural, Ganadería, Pesca, Alimentación y Biodiversidad Guillermo Blanco.

El lobo es otra de las amenazas que tienen los ganaderos y por ello cada vez son menos los que se atreven a subir potros a los puertos, ya que son los animales más vulnerables. El censo ganadero va disminuyendo en los últimos tiempos y de hecho ya son muy pocas las cabañas de tudanca que suben de algunos términos, como es el caso de Ruente. El cierre de los puertos, para evitar que entren ganados de otros municipios limítrofes y a la vez no salgan los que están dentro, es otra de las perennes necesidades, ya que los estacados sufren frecuentes daños como consecuencia de las nevadas.

Más de 8.000 cabezas de ganado pastarán este verano en los puertos de Sejos y Palombera
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