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El Diario de Cantabria

El manantial de La Fuentona lleva ya ocho años sin dejar de manar

Es el periodo más largo desde 1970  

En 50 años sus aguas han dejado de brotar en 11 ocasiones

Mariano González ante el manantial. / SAJA
Mariano González ante el manantial. / SAJA
El manantial de La Fuentona lleva ya ocho años sin dejar de manar

El manantial de La Fuentona de Ruente lleva ocho años sin secarse y ha aumentado su caudal en los últimos tiempos. Concretamente, desde el mes de enero del año pasado, en que se produjo una gran riada del Saja, que hizo que el agua se desbordara en su margen derecha, a la altura de Las Torcas, en Sopeña, debajo del Pozo Colorado, según señaló el observador Mariano González. Esta crecida propició el abundante llenado de los sifones, lo que hace que desde entonces el manantial mane con mayor potencia.

La última vez que lo hizo fue el 1 de noviembre de 2011. Este es el periodo más largo sin interrupciones desde que se viene controlando la fuente.

Sus aguas han dejado de fluir en 12 ocasiones desde el 20 de enero de 1970, fecha desde que viene observando su caudal Mariano González, vecino de la localidad de Ruente. 

El 1 de noviembre de 2011 la falta de agua se detectó desde las 08.00 a las 10.00 horas. Las paradas en el flujo acuífero no son regulares, oscilando entre unos pocos minutos a varias horas. De las que se tienen constancia, la más prolongada fue la que tuvo lugar el 20 de enero de 1970, que permaneció sin caudal durante cinco horas. Lo normal es que el cauce esté sin agua menos de una hora.

El famoso manantial está catalogado como de Interés Geológico Nacional y no se ha logrado ofrecer sobre él una explicación satisfactoria para estos fenómenos, pero la tesis mas válida, parece ser, y es la que defiende Mariano González, que se trata de un sistema de sifones en su interior, que daría lugar a esos descensos esporádicos del caudal, como consecuencia de la creación de bolsas de aire.

La fuente registra normalmente un gran caudal estando aforada en 600 litros por segundo en época de estiaje.

El 13 de enero de 1984 se secó una parte de los manantiales pequeños, que afloran en la parte izquierda, que permanecieron sin agua hasta el 23 de enero. Este fenómeno se ha producido más veces y se consideran sequías parciales.

Un fenómeno curioso es, también, que en algunas ocasiones se enturbian algunos, que no todos, los manantiales.

Mariano González tiene registradas desde el 20 de enero de 190 otras sequías el 27 de abril de 1970, el 29 abril de 1971 el 26 de septiembre de 1978, el 27 de septiembre de 1991, el 28 de octubre de 1995, el 17 de marzo de 1996, el 4 de septiembre de 1998, el 19 de abril del 2000, que al coincidir con la celebración en el pueblo de la feria ganadera de San José fue presenciado el fenómeno por numeroso público; el 21 de marzo 2004, el 4 de enero de 2009 por espacio de hora y media, y la última, ya hemos dicho, el 1 de noviembre de 2011. 

El noventa por ciento del caudal es aportado por filtraciones del Saja, si bien, también recibe agua de otros ríos como el de Lamiña, el de Viaña y el Cambillas. El caudal que mana sufre todos los días ligeras variaciones. Ello puede ser debido a que próximos a la boca hay varios sifones pequeños. 

El interior de la cueva sigue siendo un misterio. Un grupo de espeleólogos precedentes de Sabadell penetró con equipos de buceo, hace unos 17 años, y pudo observar que, en la dirección Norte-Sur hay otra galería paralela a la de la entrada, de unos 30 metros de longitud, y situada unos cinco metros en un plano inferior y al fondo de ésta se vio una gran bóveda. 

Mariano González cree que cerca de la boca deben existir grandes sifones, porque antes de volver el agua se deja oír un fuerte ruido, incluso desde fuera.

En la zona hay otras fuentes intermitentes. Son más pequeñas y sufren las mismas secas ocasionalmente, como es la de Rumiján, en la otra parte del Saja, al lado del río Monte Aa. Incluso existe otra en el mismo cauce del río. Todas estas fuentes tienen relación, en cuanto a las paradas, con la de La Fuentona.

El vecino Mariano, que, además, controla la pluviometría del pueblo, tiene ya de discípulo a su hijo, también llamado Mariano, que le ayuda en los registros. Éste nos mostró el Diccionario Madoz (1845-1850) en el que ya se reseña que esta cavidad tiene la peculiaridad de secarse temporalmente por cortos periodos de tiempo.

En España hay otras cuevas, que, también, dejan de manar temporalmente, como la de Velilla del Río Carrión, en Palencia, (que los romanos denominaban tamaricas) y la de Anguiano, en La Rioja. Ésta tiene la singularidad de que mana a los pies de la ermita de Santa María Magdalena, que es, a su vez, la patrona de Ruente.

El manantial de La Fuentona lleva ya ocho años sin dejar de manar
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