El plan perfecto para Semana Santa en Cantabria para niños y no tan niños
Parece cosa de niños, pero salir de aquí no es tan sencillo. Y eso es parte del encanto de este laberinto natural, el más grande de España, que está en pleno corazón verde de Cantabria
Cantabria, siempre sorprendente, guarda entre sus verdes valles una joya insólita que se ha convertido en uno de los planes favoritos para disfrutar en familia, especialmente durante las vacaciones de Semana Santa. Nos referimos al Laberinto de Villapresente, considerado el mayor laberinto natural de España, un reto tan divertido como desconcertante entre más de 4.000 cipreses perfectamente cuidados. Una experiencia que garantiza risas, emoción y, sobre todo, un recuerdo inolvidable para pequeños y mayores.
Ubicado en la localidad de Villapresente, en el municipio de Reocín, a solo unos kilómetros de Santillana del Mar y del Parque de la Naturaleza de Cabárceno, este curioso paraje se ha convertido en uno de los destinos más populares de la región. El laberinto abre la temporada el 12 de abril, justo a tiempo para que familias, grupos de amigos y amantes de los planes al aire libre puedan disfrutarlo durante toda la Semana Santa.
Una aventura natural entre muros verdes
El recorrido total del laberinto abarca 5.625 metros cuadrados y está formado por estrechos pasillos de apenas un metro de ancho. A primera vista, podría parecer un juego de niños, pero no te dejes engañar: orientarse aquí es más difícil de lo que parece. La media para encontrar la salida oscila entre los 30 minutos y la hora... siempre que no acabes dando vueltas en círculo, lo cual es más habitual de lo que uno esperaría.
No es necesario reservar con antelación —excepto si se acude en grupo de 20 personas o más—, y las entradas se adquieren directamente en taquilla. El acceso es sencillo y el ambiente siempre animado, especialmente en temporada alta, cuando se calcula que hasta 500 personas al día se adentran en este entramado vegetal en busca de la salida.
Un sueño familiar hecho realidad
Detrás de esta original propuesta hay una historia que merece ser contada. El laberinto es fruto de la visión de Emilio Carral, un vecino de Villapresente que durante años se dedicó a la venta de árboles para cercados. Fue entonces cuando empezó a imaginar la posibilidad de construir un gran laberinto natural. Con cal, un lápiz y mucha paciencia, dibujó a mano el diseño en papel y, tras siete años de trabajo constante, vio materializado su sueño.
Hoy es su hija quien gestiona el laberinto, con orgullo y emoción, manteniendo vivo el legado de su padre y dando la bienvenida a miles de visitantes que, año tras año, se acercan a perderse —y encontrarse— entre los cipreses que él mismo plantó.
Un plan para todas las edades
Este laberinto es mucho más que un juego: es una experiencia en la que se combina la naturaleza con el ingenio, la diversión con el reto. La sensación de “estar perdido” entre árboles vivos, sin la ayuda de tecnología ni mapas, estimula la orientación espacial, la comunicación en grupo y la paciencia. Para los niños es una oportunidad de aventura, mientras que los adultos encuentran en él una forma original de desconectar y volver, por un rato, a sentirse como cuando eran pequeños.
Además, el entorno del laberinto, rodeado de prados, bosques y rutas rurales, lo convierte en un plan completo de día: se puede combinar con una visita a Santillana del Mar, al cercano zoológico, o a alguna de las playas de Suances si el tiempo lo permite. También hay merenderos y restaurantes en las cercanías donde degustar productos locales.
Si esta Semana Santa buscas una alternativa original y divertida para compartir con niños y mayores, sin pantallas ni prisas, el laberinto natural de Villapresente te espera con sus pasillos verdes, su historia inspiradora y un reto que engancha a todos por igual: encontrar la salida entre más de 4.000 cipreses… sin perder la sonrisa.
¿Te animas a entrar?