restaurantes de cantabria

El restaurante en plena montaña donde se come como nunca… y pocos lo conocen

Una de las carnes que cocinaron en el restaurante. / M.F.
Guisos de caza, asados en horno de leña y el mejor cocido montañés te esperan en este paraíso de la comida casera

Ubicado en la localidad de Saja, en un entorno privilegiado junto a una de las vías de acceso al valle, el Mesón La Florida se ha consolidado como un referente de la cocina montañesa. Su proximidad al Parque Natural Saja-Besaya, con su centro de interpretación a apenas dos kilómetros, lo convierte en una parada obligatoria para senderistas, viajeros y amantes de la gastronomía cántabra.

A pie de carretera, este mesón ofrece un ambiente tranquilo y acogedor, donde la tradición se percibe en cada detalle: desde la decoración rústica hasta el aroma de los guisos que lentamente se cocinan en su cocina. Aquí, la gastronomía es parte del paisaje, una prolongación natural de la cultura y el carácter de la región.

La cocina montañesa en su máxima expresión

La carta del Mesón La Florida rinde homenaje a la cocina de Cantabria con una cuidada selección de platos elaborados con ingredientes locales y recetas transmitidas de generación en generación. Los sabores de la caza y los asados en horno de leña son los protagonistas de un menú que respeta la tradición sin renunciar a la excelencia.

Entre sus especialidades destacan:

Guisos de venado y jabalí, cocinados a fuego lento hasta conseguir una textura melosa y un sabor intenso.
Cocido montañés, con alubias, berza y embutidos de la zona, una receta icónica de la gastronomía cántabra.
Alubias con venado, un plato que captura la esencia de la cocina de montaña.
Chuletón de vaca tudanca, carne autóctona de calidad excepcional, asada con precisión.
Cochinillo, lechazo y cabrito al horno de leña, asados con la paciencia que requieren los grandes platos de la tradición gastronómica.

El menú se completa con una amplia selección de raciones, ensaladas y postres caseros, entre los que destacan la tarta de queso, el flan tradicional y el arroz con leche.

Un ambiente rústico con el río Saja como telón de fondo

El interior del mesón, con su chimenea encendida en invierno y su decoración con aperos de labranza, transporta a una época en la que la cocina era sinónimo de hogar. En los días soleados, la terraza con vistas al río Saja y las montañas permite disfrutar de la comida al aire libre, en un entorno de naturaleza y calma.

El mesón se convierte así en el punto de encuentro ideal para quienes recorren el Parque Natural Saja-Besaya, ya sea tras una jornada de senderismo en la ruta Saja-Colsa-Los Tojos, la senda del río Cambillas o el ascenso por la Canal de Cureñas.

Un restaurante que deja huella

La reputación del Mesón La Florida no solo se construye sobre su cocina, sino también sobre la experiencia de quienes lo visitan. Las opiniones de sus comensales reflejan la autenticidad y el compromiso con la calidad que caracterizan al restaurante.

Quienes han probado sus guisos de caza destacan el equilibrio de sabores y la intensidad de las carnes cocinadas a fuego lento. El cocido montañés, según muchos, es de los mejores de la región, servido en cazuela de barro y con el punto exacto de sabor y textura. Los asados en horno de leña, por su parte, reciben elogios por su jugosidad y la piel crujiente que los hace inconfundibles.

Un imprescindible en la ruta gastronómica de Cantabria

El Mesón La Florida representa la esencia de la cocina montañesa, un lugar donde la tradición sigue viva y donde cada plato cuenta una historia. En un mundo donde las prisas parecen dominarlo todo, aquí la comida se disfruta con calma, con el respeto que merece la buena cocina.

Para quienes buscan una experiencia auténtica en un entorno natural excepcional, este mesón es una parada obligatoria. Un lugar donde el tiempo se detiene y la gastronomía se convierte en un reflejo del paisaje que lo rodea.