Dicen que aquí se comen las mejores anchoas, rabas y croquetas de la región
Con una propuesta gastronómica basada en la calidad del producto y el respeto por la tradición, este establecimiento es un referente en Cantabria para los amantes de la buena cocina.
Una Historia de Pasión Familiar
La historia de Abacería de la Sal es, ante todo, una historia de familia. Sus orígenes se remontan a Casa Nacho González, el restaurante que Nacho González y su esposa Josefina regentaron durante más de 25 años en Ruente, un lugar que llegó a figurar en prestigiosas guías gastronómicas como la Guía Repsol, la Selección del Gourmet y la Bib Gourmand de la Guía Michelín.
En 2012, junto a su hija Leticia, decidieron emprender un nuevo proyecto en Cabezón de la Sal con un concepto más informal, pero manteniendo la esencia de su cocina. Así nació la Abacería de la Sal, un pequeño local de apenas 20 metros cuadrados, donde las conservas, embutidos, quesos y vinos de alta calidad ocupaban las estanterías y se ofrecían para consumir en el propio establecimiento o llevar a casa.
Con el paso del tiempo, el negocio creció y se amplió con un pequeño comedor, pero la demanda fue tal que, en 2020, Leticia tomó la decisión de trasladarlo a un local más amplio y con mejores condiciones. Fue un reto que coincidió con la pandemia, pero el éxito del verano posterior confirmó que había sido la elección correcta.
Un Restaurante con Alma y Producto
La propuesta gastronómica de Abacería de la Sal se basa en una "cocina por naturales", donde prima la calidad del producto y la sencillez en la elaboración. Aquí, la materia prima es la gran protagonista, con platos que resaltan el sabor auténtico de cada ingrediente sin artificios innecesarios.
El restaurante ha mantenido su esencia de abacería, con una amplia selección de conservas, quesos, embutidos y vinos disponibles tanto para disfrutar en el local como para llevar.
Una Carta que Celebra la Gastronomía Tradicional
La carta de Abacería de la Sal es un homenaje a la cocina tradicional, con una cuidada selección de platos que destacan por la calidad del producto y la honestidad en su elaboración.
Entrantes para Abrir el Apetito
Entre los entrantes, destacan clásicos como el jamón ibérico de bellota cortado a cuchillo, los torreznos de Jabugo con huevo poché, las anchoas de Santoña, la ensaladilla de gambas o las croquetas de jamón caseras.
Verduras y Ensaladas de Primera Calidad
Las verduras tienen un papel importante en la carta, con propuestas como la lechuga viva compuesta al estilo Floren Domezáin, el tomate antiguo de Tudela, las alcachofas tiernas de Tudela abiertas en flor, o el escabeche de bonito en tronco con papas aliñadas.
Pescados y Mariscos del Cantábrico
Los pescados y mariscos son seleccionados con mimo y servidos en su punto perfecto de cocción. Opciones como la merluza del Cantábrico a la plancha, el bacalao al pil-pil, las zamburiñas a la plancha, las almejas finas a la sartén o las rabas de calamar fresco son algunas de las estrellas del menú.
Carnes con el Sello de Calidad
Las carnes no se quedan atrás, con propuestas que van desde la pluma de cerdo ibérico de bellota con ajo fresco, el solomillo de vaca gallega, el chuletón de vaca Serie Oro, o el picantón al horno con la receta de Doña Pilar.
Postres Caseros para un Final Perfecto
Para cerrar la experiencia, la Abacería ofrece postres caseros como la torrija con mermelada de naranja, la tarta de almendras, el hojaldre con crema inglesa y frutos rojos, o el sorprendente "La Sal de Cabezón", que combina chocolate caliente con escama de sal y aceite de acebuche.
Un Espacio para el Disfrute Gastronómico
Ubicada en una plaza tranquila en el centro de Cabezón de la Sal, Abacería de la Sal es más que un restaurante; es un espacio donde se respira tradición, calidad y pasión por la gastronomía. Su ambiente acogedor, su cuidada selección de productos y su cocina sincera han convertido este rincón en un referente gastronómico en Cantabria.
Si buscas un lugar donde disfrutar de productos de calidad, una cocina sin artificios y el encanto de una abacería tradicional con un toque actual, Abacería de la Sal es una visita obliga