El pueblo cántabro donde puedes estar en tres lugares a la vez
Este pequeño pueblo cántabro, compartido por tres ayuntamientos, conserva su esencia rural y se abre al turismo con encanto propio
En el cruce de caminos de Bárcena de Cicero, Hazas de Cesto y Voto, se encuentra uno de los secretos mejor guardados del interior de Cantabria: Vidular, una pequeña localidad de apenas cincuenta habitantes que sorprende por su historia, su patrimonio y su valor paisajístico.
Aunque hoy en día pueda parecer un tranquilo pueblo rural, Vidular fue ya citado en el siglo XIX por Pascual Madoz como un conjunto de caseríos dentro del partido judicial de Laredo. Desde entonces, su esencia apenas ha cambiado, manteniendo ese aire auténtico que tanto buscan los visitantes.
Un pueblo, tres ayuntamientos y una historia común
Lo que hace único a Vidular es su singular configuración territorial. En su núcleo central conviven, a escasos metros de distancia, tres símbolos de pertenencia institucional:
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La ermita de Santa María de las Nieves (Bárcena de Cicero)
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Las antiguas Escuelas (Voto)
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La tienda-restaurante Boni (Hazas de Cesto)
Un lugar donde las fronteras administrativas se desdibujan entre casas, prados y caminos.
La Virgen de las Nieves: la gran fiesta de Vidular
Cada 4 y 5 de agosto, vecinos y visitantes se dan cita junto a la ermita para celebrar la festividad de la Virgen de las Nieves, la patrona del pueblo. El día grande, el 5, culmina con una romería y comida campestre en un entorno natural que invita al descanso y al reencuentro con las tradiciones.
La ermita fue construida gracias a la donación de Casimiro Calleja Fernández y Dolores Machín Garay, y se ha convertido en símbolo y punto de encuentro de generaciones de menenses y visitantes.
Turismo rural y vino con acento cántabro
A pesar de su tamaño, Vidular ha sabido abrirse al turismo rural sin perder su identidad. Actualmente, cuenta con dos casas rurales que reciben cada año a viajeros que buscan desconectar en un entorno tranquilo, entre verdes colinas y sonidos de ganado.
Uno de sus grandes atractivos es la bodega Viña Ribera del Asón, que elabora un vino con sello cántabro y reconocido prestigio. La visita a sus viñedos y catas se ha convertido en una parada casi obligatoria para quienes exploran esta zona.
Rutas, paisajes y bicicleta
Vidular es también un excelente punto de partida para recorrer el municipio a pie o en bicicleta. Desde aquí parten varias rutas organizadas por el Ayuntamiento de Bárcena de Cicero, algunas con inicio en Cicero, Gama o Treto, y siempre con Vidular como destino final.
Una de las más recomendadas es la Ruta de Vidular, que asciende por el Alto Llana, ofreciendo vistas espectaculares y una conexión directa con la naturaleza. Aunque el ascenso puede ser exigente en bicicleta, el esfuerzo se ve recompensado por la belleza del entorno.
Vidular demuestra que los grandes lugares no siempre necesitan ser grandes en tamaño. Su historia, su localización entre tres municipios y su apuesta por el turismo rural lo convierten en una joya por descubrir. Un lugar donde el tiempo se detiene, las tradiciones se viven y el paisaje se convierte en protagonista.