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La joya natural con más de 4.500 años de historia que está en Cantabria

Puerto de Sejos, Cantabria. / A.E.
Con menhires prehistóricos, restos de glaciares y una fauna impresionante, este rincón sigue siendo un secreto para muchos

Ubicados en la confluencia de los municipios de Polaciones, Tudanca, Los Tojos y Campoo de Suso, los Puertos de Sejos representan uno de los paisajes más espectaculares de Cantabria. Este extenso paraje de 1.300 hectáreas de pastizales, incluido dentro del Parque Natural Saja-Besaya, destaca no solo por su riqueza natural y paisajística, sino también por su valor arqueológico y etnográfico.

Historia y tradición ganadera

Desde el siglo IX, los Puertos de Sejos han sido utilizados como pastos de verano por los habitantes de la Mancomunidad Campoo-Cabuérniga, quienes trasladan su ganado a estas tierras desde mayo hasta octubre. Al final de la temporada, las tradicionales "Pasá" de Carmona y "Campaná" de Valle marcan el regreso del ganado a los valles, convirtiéndose en un evento de gran importancia cultural.

Un ecosistema de gran diversidad

Los Puertos de Sejos albergan una fauna variada, en la que destacan especies emblemáticas como el oso pardo, el lobo ibérico, el ciervo, el corzo y el jabalí. En el cielo, es frecuente ver sobrevolando águilas reales, buitres y otras aves rapaces. Además, el urogallo, el tejón y el gato montés también habitan en estos parajes, completando un ecosistema de gran valor ecológico.

Los ríos Bijoz (o Diablo) y el arroyo del Infierno nacen en las alturas de Sejos y descienden formando dos de las canales más espectaculares de la zona: la Canal del Infierno y la Canal de Cureñas. Estas aguas acaban conformando uno de los ríos más importantes de Cantabria, el río Saja.

Vestigios de la prehistoria: los menhires de Sejos

En el Collado de Sejos, a 1.534 metros de altitud, se encuentran cinco menhires tumbados, que se cree formaban parte de un crómlech de la Edad de Bronce, con grabados de más de 4.500 años de antigüedad. Muy cerca de ellos, se alza la "Piedra Jincá", un menhir semilevantado que coincide con los actuales límites municipales. Estas formaciones son parte de la Estación Megalítica del Collado de Sejos-Cuquillo, declarada Bien de Interés Cultural en 2013.

Los Cantos de la Borrica: un enigma geológico

Otro de los puntos más fascinantes de Sejos es Los Cantos de la Borrica, un conjunto de enormes rocas erráticas esparcidas por la pradera. Estas formaciones fueron transportadas por los glaciares desde las cumbres hace miles de años. Una de las cabañas tradicionales del lugar parece sostener una de estas grandes piedras, lo que ha dado lugar a numerosas leyendas.

El paisaje que cautivó a escritores y viajeros

Los Puertos de Sejos han inspirado a numerosos escritores y viajeros a lo largo de la historia. José María de Pereda, en su novela Peñas arriba, describió el paisaje de forma impactante: "Yo no veía más que una llanura infinita, plagada de costras y tumores; y los monolitos solitarios y dispersos, se me antojaban erupciones de verrugas asquerosas sobre una inmensa piel de leproso".

También Rosario de Acuña, en 1898, dejó su testimonio sobre la belleza salvaje de Sejos:"Después de subir por una canal del monte Saja, y vencida por la fatiga de aquella marcha a través del bravío bosque, encontré, bajo el copudo ramaje de un haya secular, descanso y frescura. Delante de mí saltaba, sobre peñascos, espumoso torrente. A mis espaldas la selva se ceñía con sus tejidos de robles y acebos a las monstruosas estribaciones del puerto de Sejos".

Además, José María de Cossío relató una curiosa leyenda sobre las piedras megalíticas de Sejos en su libro Rutas literarias"Según esa leyenda, las piedras megalíticas que hay esparcidas en el puerto de Sejos eran parte de las que el Diablo trasladaba a Segovia para levantar el Acueducto, y se le cayeron aquí".

Rutas para descubrir Sejos

Existen varios caminos para acceder a los Puertos de Sejos, cada uno con su propio encanto:

  • Desde el Puerto de Palombera
  • Desde Bustandrán, en Polaciones
  • Desde el Pozo del Amo, por la Canal de Cureñas (considerada la ruta más bella y con mayor valor natural)
  • Desde el pueblo de Uznayo

Un destino para explorar y conectar con la naturaleza

Sejos es un lugar donde el silencio y la naturaleza se combinan para ofrecer una experiencia única. Su aire puro, sus fuentes cristalinas, la abundante flora y fauna, y sus vestigios históricos convierten a este rincón de Cantabria en un destino imprescindible para los amantes del senderismo, la arqueología y la aventura.

Aquí, el tiempo parece detenerse, permitiendo a quienes lo visitan sumergirse en un paisaje indómito y sobrecogedor, donde cada sendero cuenta una historia y cada roca guarda un secreto.