No es Ibiza ni Tarifa: los chiringuitos más espectaculares están en Cantabria
Cuando el verano irrumpe en el norte, Cantabria se convierte en uno de los destinos más apetecibles para quienes buscan aire puro, playas infinitas y una gastronomía con sabor a mar. Y no hay mejor forma de celebrar la llegada del buen tiempo que con una copa en la mano y los pies casi rozando la arena. Para eso existen los chiringuitos: esos refugios de placer informal donde el tiempo se detiene y el Cantábrico regala sus mejores postales al atardecer.
Aquí te presentamos una selección de los cinco mejores chiringuitos en las playas de Cantabria. Espacios donde se combinan las vistas espectaculares, la buena cocina, el ambiente relajado y esa energía veraniega que tanto nos recarga. Desde El Puntal hasta El Rayo Verde, prepárate para una ruta que lo tiene todo.
1. El Rayo Verde (Ruiloba – Oyambre)
Convertido ya en icono veraniego, este chiringuito se alza sobre una colina entre la Ría de la Rabia y la playa de Oyambre, en plena naturaleza cántabra. Fundado por Paula Filella y sus hermanas, El Rayo Verde es más que un restaurante: es una experiencia sensorial donde los cócteles artesanales, la cocina fresca y los conciertos en directo acompañan cada puesta de sol. Abierto todos los días, su carta incluye desde atún rojo y gyozas hasta el clásico Aperol Spritz o mojitos tropicales.
Además, si tienes suerte y las condiciones lo permiten, podrás contemplar el raro fenómeno natural del rayo verde, un destello esmeralda que aparece justo cuando el sol desaparece en el horizonte. Sin duda, uno de los lugares más especiales de la costa cántabra.
2. Chiringuito Playa Madre (Liencres)
Con espíritu festivalero y sabor a mar, Playa Madre ofrece algo más que copas junto a la playa. Su punto fuerte son las actuaciones en vivo que se suceden durante toda la temporada estival. Ideal para una tarde de amigos con la banda sonora del Cantábrico de fondo. Es uno de esos sitios donde empiezas tomando una caña y terminas bailando descalzo sobre la arena.
3. El Puntal (Playa del Puntal, Somo)
Premiado como Mejor Terraza Repsol en 2022, El Puntal es sinónimo de gastronomía cuidada y vistas infinitas a la bahía de Santander. Su propuesta combina pescado salvaje, carne cántabra y clásicos del tapeo, con productos del mar como percebes y mariscos frescos. El lugar ideal para una comida lenta, con el murmullo de las olas como único acompañante.
4. El Fantástico (Laredo)
Creatividad y sabor se dan la mano en El Fantástico, una joya en el litoral oriental. Entre sus propuestas más llamativas están las zamburiñas con refrito apilpilado o el steak tartar sobre tuétano asado. Su cocina fusiona tradición con toques contemporáneos y tiene opciones para todos los gustos. Para quienes buscan algo más sofisticado sin perder el ambiente informal de chiringuito.
5. Chiringuito de Los Locos (Suances)
Fiel a su espíritu surfero y relajado, el chiringuito de Los Locos es perfecto para tomar algo tras un día de playa. Su carta se compone de tapas clásicas como croquetas, ensaladilla rusa y tortilla de patatas. También es un punto habitual para disfrutar de música en directo con el mar rompiendo justo frente a ti.
Todos estos chiringuitos combinan lo mejor de Cantabria: gastronomía, paisajes, música y autenticidad. Si estás planeando una escapada de verano al norte, reserva con tiempo, especialmente en julio y agosto, y no te pierdas la oportunidad de ver el atardecer con un mojito en mano mientras el Cantábrico pinta de dorado el horizonte.