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El Diario de Cantabria

CAMPOO DE ENMEDIO

Encuentran un horno en Julióbriga que permitiría saber más sobre Roma

Las averiguaciones en el yacimiento han permitido saber, según Iglesias, que a medida que a la villa romana fue llegando más gente, se fueron transformando las casas

El catedrático de Historia Antigua de la Universidad de Cantabria, José Manuel Iglesias (i), junto al arqueólogo, Carlos Cortés, observa el horno de fabricación cerámica encontrado en el yacimiento cántabro de Julióbriga, en la localidad de Retortillo. / Pedro Puente Hoyos
El catedrático de Historia Antigua de la Universidad de Cantabria, José Manuel Iglesias (i), junto al arqueólogo, Carlos Cortés, observa el horno de fabricación cerámica encontrado en el yacimiento cántabro de Julióbriga, en la localidad de Retortillo. / Pedro Puente Hoyos
Encuentran un horno en Julióbriga que permitiría saber más sobre Roma

Un horno de fabricación cerámica encontrado en el yacimiento cántabro de Julióbriga, con el que se cree que el Imperio Romano levantó varias edificaciones nobles de su época en la zona, podría aportar datos «muy interesantes», no sólo de su forma de construir, sino también de su modo de vida.

Coincidiendo con el 40 aniversario del descubrimiento de la excavación, situada en Retortillo (Campoo de Enmedio), su director, José Manuel Iglesias, explica a Efe que tras este «importante» hallazgo el objetivo es encontrar la necrópolis romana, que intuye que se puede encontrar en la ladera norte de las ruinas.

Las averiguaciones en el yacimiento han permitido saber, según Iglesias, que a medida que a la villa romana fue llegando más gente, se fueron transformando las casas.

De hecho, al ser la Cordillera Cantábrica una zona más fría que el Mediterráneo, los romanos tuvieron que cambiar su forma de construir las viviendas, eliminando su tradicional patio helenístico pompeyano y dejando un único bloque con un corral en el exterior. Iglesias cree que, al igual que hay elementos prerromanos en el área de la iglesia románica -que después fue el foro romano- de Julióbriga, más tarde se dio «una continuidad» hacia la Edad Media.

Por tanto, la ciudad «no se abandonó totalmente» ni perdió su estatuto como una gran ciudad, pese a ser abandonada «parcialmente» por sus gentes.

Precisamente, los romanos llegaron con la perspectiva de instaurar un nuevo patrón monetario basado en el oro, pues pensaban que en esta zona había minas como ocurre en Galicia o Asturias, sin que así fuera. En ese momento la ciudad perdió interés para los romanos y eso, unido al descontrol administrativo del Imperio, hizo que la que era la ciudad más importante de lo que hoy es Cantabria pasase a un segundo plano. También desapareció como ente administrativo en la segunda mitad del siglo III, cuando ya no estaba bajo el control de los romanos.

En el presente, el equipo de Iglesias excava el exterior del foro romano en su ladera norte, donde se ha encontrado una necrópolis que se fecha sobre el siglo XI.

Pero el hallazgo que más interés suscita, según el arqueólogo, es el del horno de fabricación cerámica, que estaría situado en el exterior del foro para fabricar los materiales de los edificios nobles que hay en esas zonas.

«Es el punto más interesante en el que estamos ahora», reconoce Iglesias, quien estima que, teniendo en cuenta que el foro se construyó en la segunda mitad del siglo I, el horno cerámico podría ser de esa época.

Sin embargo, dice que no se puede marcar una cronología exacta y, por ello, tienen que seguir trabajando para saber si es de esa época o de alguna reforma o construcción posterior relacionada con la iglesia románica, lo que le situaría en la Edad Media.

«Su ubicación nos hace pensar que estamos en época romana y los materiales del entorno, pero al construir un horno que colocas en el suelo rompes las unidades estratigráficas», matiza Iglesias.

Conociendo más a fondo este objeto, cree que se podrían obtener datos «muy interesantes» sobre los edificios públicos que están en el entorno del foro y su posible relación con una zona próxima de talleres en los que se hacían piezas de molinos de hierro.

Asimismo, opina que su origen y funcionamiento podría aclarar algunas interrogantes de la forma de vida y el modo en el que construían los romanos.

El director de las excavaciones señala que el objetivo es excavar la salida norte, donde tienen «indicios» de que puede estar enterrada la necrópolis romana, pues hasta ahora se han encontrado muchas tumbas medievales pero ninguna de la época romana.

Respecto a las labores de excavación, Iglesias se muestra partidario de sólo trabajar en lo que aporte elementos «significativos», incluso poniendo paneles que expliquen qué se estima que puede haber en el subsuelo sin haberlo visto.

«Así se ahorraría mucho y permitimos que en épocas futuras se siga investigando», destaca.

Además, Iglesias indica que el futuro de las excavaciones pasa por ampliar las técnicas que se están utilizando ahora: prospección magnética y aérea con drones, que permiten seleccionar determinadas zonas de mayor interés en función de la forma y características del subsuelo. Y subraya que los drones se están aplicando cada vez más en el yacimiento, así como otras formas de teledetección. 

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