joyas de cantabria

El rincón de Cantabria que enamora a miles de turistas cada año

Vista de una de las zonas destacadas de Comillas. / A.P.

Un edificio que gira con el sol, lleno de símbolos ocultos y detalles que lo convierten en una joya irrepetible del modernismo

Enclavado en la villa marinera de Comillas, El Capricho de Gaudí celebra en 2025 sus 140 años de historia como una de las obras más singulares del modernismo europeo. Este edificio, diseñado por un joven Antoni Gaudí con apenas 30 años, fue concebido entre 1883 y 1885 como un auténtico “girasol arquitectónico”, orientado para acompañar la trayectoria solar a lo largo del día.

Una joya del modernismo que trasciende la arquitectura para convertirse en símbolo vivo del patrimonio artístico y cultural de Cantabria.

Una obra pionera y única

El Capricho es una de las tres únicas construcciones de Gaudí fuera de Cataluña y la única ubicada en Cantabria. Su diseño atrevido, colorido y simbólico lo convierte en una parada imprescindible para los amantes de la arquitectura. Gaudí planteó esta casa de veraneo para Máximo Díaz de Quijano como una armonía perfecta entre función y belleza, donde cada estancia recibe la luz del sol en el momento óptimo del día.

Desde hace más de 14 años, El Capricho funciona como museo, recibiendo miles de visitantes al año y siendo una referencia internacional en turismo cultural.

Un aniversario con sabor global

El 140 aniversario se celebra en 2025 con una programación especial que incluye visitas guiadas conmemorativas, exposiciones, colaboraciones con otros espacios gaudinianos como Casa Vicens (Barcelona) y alianzas estratégicas como la establecida con el Centro Botín y el Ayuntamiento de Comillas.

Uno de los hitos más destacados ha sido la reunión, por primera vez, de todos los edificios de Gaudí en España, marcando un precedente en la promoción conjunta del legado del arquitecto.

“Memorias”: una historia contada por quienes la vivieron

Uno de los proyectos centrales de la efeméride es la exposición y el documental “Memorias”, que recogen testimonios de personas vinculadas al edificio a lo largo de su historia. El objetivo es tejer un puente emocional entre la arquitectura y la comunidad, integrando la memoria social en el relato artístico de El Capricho.

La exposición ya puede visitarse y el documental verá la luz en diciembre de 2025.

Reconocimientos internacionales

En 2023, El Capricho fue galardonado con el premio “Mejor referencia turística global” por la plataforma Tiqets, superando a monumentos como el Castillo de Windsor o las Torres Hancock de Chicago. A este reconocimiento se suman el León de Plata del Museo Casa Botines y el Faro Apit otorgado por los guías turísticos de Cantabria por su labor de promoción del turismo cultural de calidad.

Rumbo al Centenario Gaudí 2026

La conmemoración de los 140 años es solo el inicio del camino hacia un hito aún mayor: el Centenario de la muerte de Gaudí en 2026, declarado Acontecimiento de Excepcional Interés Público por el Gobierno de España.

El Capricho será protagonista de un programa internacional centrado en tres ejes:

  • Reforzar el vínculo con la comunidad local

  • Poner en valor la obra temprana de Gaudí

  • Impulsar la innovación museística

En este marco, se renovará el programa educativo que ya ha sido disfrutado por más de 65.000 estudiantes, incorporando nuevas actividades y concursos escolares para el curso 2025-2026.

El Camino de Gaudí: una red patrimonial en expansión

Otra de las iniciativas destacadas es la consolidación de la red “El Camino de Gaudí”, una alianza entre El Capricho, el Museo Casa Botines de León y el Palacio Episcopal de Astorga, con la participación de la Sagrada Familia. Este acuerdo permitirá el desarrollo de proyectos conjuntos en investigación, educación y divulgación del patrimonio gaudiniano en el norte de España.

Además, El Capricho forma parte de la candidatura conjunta para declarar seis obras de Gaudí como Patrimonio Mundial de la UNESCO, ampliando así el legado reconocido del arquitecto catalán.

El Capricho de Gaudí no es solo una obra del pasado, sino un edificio vivo que se reinventa desde la memoria y la innovación. Su historia es hoy más internacional que nunca, pero sin perder el vínculo con Comillas, con Cantabria y con todos aquellos que, generación tras generación, lo han considerado un lugar mágico donde la luz, la arquitectura y la emoción se encuentran.