INVASIÓN ALGA ASIÁTICA

Cantabria retira 6.000 toneladas del alga asiática invasora en Noja y Santoña

Algas asiáticas en las playas de Noja. / EP

El dispositivo del Gobierno de Cantabria ha recogido ya 6.000 toneladas del alga asiática en Noja y Santoña, epicentros de una crisis ambiental que amenaza con extenderse por la costa cántabra

El dispositivo especial habilitado por el Gobierno de Cantabria para hacer frente a la llegada del alga asiática Rugulopteryx okamurae ha recogido ya 6.000 toneladas de esta especie invasora en las playas de Noja y Santoña, los dos municipios más afectados hasta el momento.

Según ha detallado el Ejecutivo, la mayor parte de las extracciones, unas 4.000 toneladas, se han producido en la última semana gracias al operativo desplegado de manera conjunta por las consejerías de Medio Ambiente y Pesca. En él participan diferentes medios humanos y técnicos, como tractores con remolque, palas cargadoras, dumper y camiones, que permiten retirar la gran masa de algas acumulada en los arenales.

Las algas retiradas de las playas nojeñas —las primeras en las que se detectó la llegada de esta especie, antes de extenderse a la playa de Berria (Santoña)— se depositan inicialmente en una parcela municipal. Allí se dejan secar para posteriormente trasladarlas a un gestor autorizado, que se encargará de su tratamiento y conversión en compost.

Choque político entre administraciones

Más allá de la respuesta técnica, la crisis del alga asiática ha reavivado el enfrentamiento entre PP y PSOE, con acusaciones cruzadas sobre la gestión y las competencias de cada administración.

En Santoña, el PSOE criticó en redes sociales la “mala gestión” del equipo de Gobierno municipal por no haber licitado el servicio de playas. En respuesta, la formación Santoñeses, que cogobierna con el PP, defendió la eficacia del dispositivo local, subrayando el esfuerzo del concejal de Medio Ambiente, Víctor Sobrino, a quien destacaron por su “dedicación sin descanso” y su coordinación permanente con la Dirección General de Medio Ambiente.

Además, Santoñeses recordó que la recogida en la playa es competencia municipal, pero denunció que la proliferación del alga en el mar es de competencia estatal, reprochando al Gobierno de España y a su Delegación en Cantabria que “ni se han interesado ni se han puesto en contacto” con el municipio.

La réplica socialista no se hizo esperar. La secretaria general del PSOE de Santoña, Carmen González Caballeros, emitió un comunicado en el que acusó al equipo de Gobierno de “incapacidad para licitar el servicio” y de presumir de una actuación que calificó de “ordinaria” y, además, ejecutada “tarde y mal”. “No se trata de pasar noches sin dormir, sino de gestionar de forma eficiente”, zanjó.

Disputa sobre las competencias

El cruce de reproches se remonta a la semana pasada, cuando el PP pidió al delegado del Gobierno en Cantabria, Pedro Casares (PSOE), que interviniera ante el Ministerio para adoptar medidas urgentes contra la expansión del alga asiática.

Los socialistas replicaron que el mantenimiento de playas es competencia municipal, e instaron a los populares a asumir sus responsabilidades en el Gobierno regional y en los consistorios afectados. A su vez, el PP recordó que existe una Estrategia estatal de control de esta especie invasora que exige coordinación nacional, por lo que consideran que el Ministerio también debe implicarse.

Finalmente, el PSOE acusó a los populares de hablar desde un “desconocimiento profundo” y de fomentar el “choque entre administraciones” en lugar de colaborar.

Un problema ambiental de gran alcance

El Rugulopteryx okamurae es un alga de origen asiático que desde hace años preocupa a los expertos por su rápida expansión en el litoral andaluz y, más recientemente, en la cornisa cantábrica. Su presencia altera los ecosistemas marinos, perjudica la biodiversidad local y provoca grandes acumulaciones en playas, lo que conlleva un alto coste económico y logístico para su retirada.

El Gobierno de Cantabria ha insistido en que seguirá reforzando el dispositivo de limpieza, al tiempo que reclama una respuesta coordinada a nivel nacional que permita frenar la propagación de esta especie en aguas españolas.