26.08.2019 |
El tiempo
lunes. 26.08.2019
El tiempo
El Diario de Cantabria

La sala Robayera inaugura esta tarde 'Tiempo de enánagos' de Emilia Trueba

Emilia Trueba es la protagonista de la nueva cita expositiva en la Sala Robayera de Miengo, que se inaugura este sábado, 20 de julio, a las 19.30 horas, con el apoyo institucional del Ayuntamiento de Miengo y la Consejería de Cultura del Gobierno de Cantabria.
Instalación escultórica de Emilia Trueba.
Instalación escultórica de Emilia Trueba.
La sala Robayera inaugura esta tarde 'Tiempo de enánagos' de Emilia Trueba
Emilia Trueba es la protagonista de la nueva cita expositiva en la Sala Robayera de Miengo, que se inaugura este sábado, 20 de julio, a las 19.30 horas, con el apoyo institucional del Ayuntamiento de Miengo y la Consejería de Cultura del Gobierno de Cantabria.

La muestra, que lleva por título 'Tiempo de enánagos', acoge su último proyecto protagonizado por una gran instalación escultórica de madera acompañada de una serie de acuarelas, fotografías y una videoproyección donde la artista ofrece una reflexión sobre la ecología profunda.

La instalación 'Puertas' está compuesta por una serie de marcos de madera engarzados unos con otros que, como una planta invasora, ocupan el espacio expositivo desbordándose por la pared. Esta pieza de gran formato se encuentra acompañada de una selección de sus últimas fotografías y una videoproyección que muestran diferentes perspectivas de un reducto de robledales que resisten en una zona de Cantabria donde, como en tantas otras, el eucalipto ha acabado desplazando al árbol autóctono.

Su propósito es el registro de instantes efímeros (la luz, las ramas, las hojas, la vida del propio bosque, el sonido del agua...), tomando como punto de partida el roble, un árbol de crecimiento lento que ya fue sagrado para los celtas y se encuentra ligado a una determinada concepción del tiempo, tal como apunta el epígrafe que encabeza la exposición.

La muestra se completa con la serie de acuarelas 'Las efímeras', donde la escultora expresa su cercanía a la naturaleza recurriendo al gesto abstracto, cargado resonancias orgánicas y profundamente simbólicas, que contrasta y a la vez establece un diálogo con la acusada geometría de los marcos que vertebran la instalación escultórica.

La artista parte de un discurso estético donde el registro multidisciplinar del bosque de robles, que en sí mismo constituye una auténtica fusión de vida y escultura, le permite trasladar la naturaleza a un contexto diferente. Su objetivo es ofrecer un manifiesto ecologista presidido por una mirada desesperada sobre la necesidad de conservación de nuestro ecosistema.

 

Comentarios