Cantabria estrena una experiencia única: un nuevo “vuelo” sobre uno de sus paisajes más salvajes
El valle de Soba ya puede presumir de haber culminado uno de los proyectos turísticos más esperados de la comarca. La nueva tirolina del río Gándara, en el entorno conocido como Las Cascadas de la Reina, ha superado con éxito sus primeras pruebas de seguridad, último paso antes de su apertura al público.
Durante los ensayos, los técnicos han realizado lanzamientos de sacos de peso para comprobar la resistencia del cableado —instalado con ayuda de un helicóptero— y verificar el correcto funcionamiento de los sistemas de frenado. Además, una mujer voluntaria realizó el primer descenso real para certificar la seguridad de la instalación.
Los resultados, según fuentes de la Dirección General de Turismo, fueron «plenamente satisfactorios», lo que permitirá continuar con los ajustes finales y la inspección técnica definitiva que dará paso a la certificación oficial antes de la inauguración.
Una infraestructura pionera en el valle
La tirolina, con 421 metros de recorrido y 32 de desnivel entre la plataforma de salida y la de llegada, se alza ya como una de las más espectaculares de Cantabria. Diseñada para el descenso en paralelo, permite que dos personas puedan sobrevolar simultáneamente el cauce del río Gándara, a más de 100 metros de altura, disfrutando de una vista panorámica del valle y de uno de los enclaves naturales más emblemáticos de la región.
La instalación conecta el mirador de las cascadas del Gándara con la ladera opuesta, integrándose de forma respetuosa en el paisaje. El proyecto ha sido concebido con criterios de mínima intervención ambiental, utilizando materiales compatibles con el entorno y reduciendo el impacto visual de la estructura.
El Gobierno de Cantabria, a través de la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte, ha financiado la obra con un presupuesto de 233.297 euros (IVA incluido), adjudicada a la empresa Global Tektia S.L. La cifra supone un ahorro de más de 41.000 euros respecto al presupuesto base de licitación, fijado en 274.849 euros.
El proyecto de la tirolina no es nuevo. El Ayuntamiento de Soba llevaba más de siete años reclamando esta infraestructura, considerada estratégica para diversificar la economía local y reforzar el atractivo del municipio más allá del turismo estival.
Impacto económico y modelo de gestión
La tirolina se integrará dentro de la red de recursos turísticos del valle, complementando la oferta de senderismo, espeleología y turismo de naturaleza que caracteriza a Soba.
El Ayuntamiento prevé concesionar la gestión a una empresa privada mediante concurso público, lo que permitirá profesionalizar la explotación y garantizar el mantenimiento de la infraestructura. A cambio, el Consistorio percibirá un canon anual vinculado a la recaudación.
Desde la Consejería de Turismo confían en que la nueva instalación contribuya a desestacionalizar la demanda turística, creando empleo y fijando población en un municipio con alto valor natural, pero afectado por la despoblación rural.
De transporte tradicional a reclamo turístico
Las tirolinas, concebidas originalmente como medios de transporte en regiones montañosas o de difícil acceso, se han convertido en las últimas décadas en una de las actividades más demandadas del turismo de aventura.
Su popularidad se debe a la combinación de seguridad, emoción y respeto por el medio ambiente, una fórmula que encaja perfectamente con los objetivos de sostenibilidad que el Gobierno de Cantabria busca impulsar en su estrategia turística regional.
Según el propio proyecto técnico, la tirolina del Gándara está llamada a ser un “referente del turismo activo sostenible”, capaz de situar al valle de Soba en el mapa nacional de destinos de naturaleza.
Próxima apertura
Tras la finalización de las pruebas de carga y frenado, los técnicos realizarán en las próximas semanas los últimos ajustes y la inspección final para obtener la certificación oficial de seguridad.
Una vez superado este trámite, se adjudicará la concesión de explotación y se anunciará la fecha de apertura al público, previsiblemente antes de que finalice el año. La tirolina del Gándara se suma así a otros proyectos impulsados por el Ejecutivo regional para modernizar la oferta turística de las zonas rurales y poner en valor el patrimonio natural de Cantabria.
Para el municipio de Soba, supone un antes y un después: una oportunidad para consolidarse como destino de turismo activo, atraer nuevas inversiones y ofrecer a los visitantes una experiencia única sobre uno de los paisajes más impresionantes de la región.