Cantabria asume la gestión de la depuradora de Quintanilla
El Gobierno de Cantabria, a través de la Consejería de Fomento, Vivienda, Ordenación del Territorio y Medio Ambiente, y el Ayuntamiento de Lamasón han formalizado un convenio que transfiere a la Administración autonómica las competencias de conservación, mantenimiento y explotación de la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) de Quintanilla, así como de los terrenos vinculados a esta instalación. Este acuerdo busca mejorar la gestión de la infraestructura y optimizar los recursos del municipio.
El convenio, que fue firmado por el consejero del área, Roberto Media, y el alcalde de Lamasón, Marcos Agüeros, establece un periodo inicial de diez años, con la posibilidad de ser prorrogado por sucesivos periodos de igual duración, siempre que ambas partes así lo acuerden y el servicio se continúe prestando en las condiciones pactadas.
Según lo acordado, la gestión de la depuradora será llevada a cabo por la empresa pública MARE, dependiente de la Consejería de Medio Ambiente. Esta entidad ya asume la responsabilidad de instalaciones similares en otros municipios de Cantabria, consolidándose como el principal operador en el ámbito del saneamiento de aguas en la región.
Durante el acto de firma, Roberto Media subrayó la relevancia de la instalación para el interés general de la comunidad autónoma. Además, destacó que el mantenimiento adecuado de este tipo de infraestructuras representa "un esfuerzo económico significativo" para los ayuntamientos, especialmente para los de menor tamaño, y es esencial para garantizar el suministro de agua de calidad a los ciudadanos. En sus palabras, "este tipo de convenios son fundamentales para que los municipios puedan optimizar sus recursos y mejorar la calidad de vida de sus vecinos".
Por su parte, el alcalde de Lamasón, Marcos Agüeros, valoró positivamente la firma del convenio, ya que permitirá al Ayuntamiento liberar recursos económicos que antes se destinaban al mantenimiento de la depuradora. Este cambio facilitará la inversión en otras áreas prioritarias para el bienestar de los habitantes del municipio, ubicado en la comarca del Nansa.
Con esta iniciativa, el Ayuntamiento mantiene la titularidad de la EDAR, pero cede la gestión operativa a la Administración autonómica, lo que representa un modelo de colaboración entre distintas administraciones públicas. Este esquema, que ya se ha implementado en otros lugares de la región, busca garantizar un funcionamiento eficiente y sostenible de las infraestructuras hídricas.