Un vigilante muy especial

Un cachorro contra las martas: la curiosa historia del nuevo vigilante de Cabárceno

Uno de los rincones de Cabárceno. / EP
El nuevo fichaje de Cabárceno tiene cuatro patas y mucha energía. Roi, un joven pastor alemán, ha sido incorporado al parque con una misión muy concreta

El Parque de la Naturaleza de Cabárceno, gestionado por la empresa pública Cantur, cuenta desde el pasado 7 de enero con un nuevo y peculiar “empleado”. Se trata de Roi, un cachorro de pastor alemán de nueve meses, adquirido por 8.239 euros, una cantidad que incluye su alimentación durante un año y su caseta.

La incorporación del animal responde a un problema detectado en el parque durante 2025, cuando varios vehículos aparecieron dañados en el aparcamiento de las instalaciones. Según ha explicado la Consejería de Turismo, los desperfectos fueron provocados por martas, pequeños mamíferos salvajes que habitan en el entorno natural del parque.

La misión del perro es clara: vigilar el aparcamiento y actuar como elemento disuasorio para ahuyentar a estos animales y evitar nuevos daños en los vehículos.

Ruedas pinchadas y cables de freno cortados

El origen del problema se remonta a febrero de 2025, cuando trabajadores del parque encontraron por la mañana varios coches con daños, entre ellos ruedas pinchadas y cables de freno cortados.

En un primer momento, la situación generó preocupación dentro del parque, ya que se sospechó de un posible sabotaje interno. Ante esa posibilidad, la dirección de Cabárceno presentó una denuncia ante la Guardia Civil en abril.

Tras varios meses de investigación, el caso dio un giro inesperado. En julio, la Guardia Civil concluyó que los daños habían sido causados por martas, pequeños mamíferos carnívoros que viven en entornos boscosos y que pueden sentirse atraídos por determinados materiales o olores presentes en los cables de los vehículos.

Según la investigación, los animales mordían los cables, provocando los desperfectos detectados en los coches.

Intentos previos para frenar los daños

Antes de recurrir a la presencia de un perro guardián, el parque trató de solucionar el problema mediante diferentes medidas.

Entre las acciones adoptadas se encontraban:

  • Cerrar el recinto del aparcamiento

  • Instalar vallas

  • Colocar cámaras de vigilancia

Sin embargo, estas medidas no lograron evitar que continuaran los daños en los vehículos, lo que llevó al equipo de Seguridad de Cantur a buscar una alternativa.

Finalmente, se optó por incorporar un perro con función disuasoria, cuya presencia pudiera ahuyentar a las martas sin causarles daño.

Roi, el nuevo “vigilante” del aparcamiento

El elegido fue Roi, un pastor alemán nacido en el Centro Canino Parayas, que llegó al parque con nueve meses de edad.

Aunque se valoró la posibilidad de adoptar un perro, los responsables del parque decidieron comprar un cachorro para poder controlar mejor su adiestramiento y su adaptación al entorno.

Actualmente, Roi vive en una parcela propia dentro del parque, separada del resto de animales. Durante el día permanece en ese espacio, mientras que por la noche patrulla el aparcamiento, donde se habían producido los daños en los vehículos.

En los próximos meses, el perro regresará al Centro Canino Parayas para completar su entrenamiento como perro disuasorio.

Un sistema disuasorio para ahuyentar a las martas

Desde Cantur insisten en que la función del perro no es atacar ni dañar a los animales, sino ahuyentarlos mediante su presencia.

Según explicó a El Confidencial el director de Seguridad de Cantur, Antonio Manjón, la intención es que las martas eviten la zona al detectar la presencia del perro.

“Cuando lo ven, salen corriendo. No queremos que les haga daño”.

Desde la llegada de Roi al parque, la empresa asegura que no se ha registrado ningún nuevo incidente en los vehículos.

Polémica sindical sobre el origen de los daños

La decisión de incorporar el perro no ha estado exenta de polémica.

La Federación de Servicios a la Ciudadanía de CCOO en Cantabria ha cuestionado la versión oficial sobre el origen de los daños y ha solicitado acceso al informe de la Guardia Civil.

Según el sindicato, los cortes detectados en los vehículos serían “incompatibles con roeduras”, al considerar que algunos de ellos presentaban un aspecto demasiado limpio para haber sido provocados por un animal.


El Gobierno de Cantabria respalda la investigación

Frente a esas dudas, el Gobierno de Cantabria ha defendido las conclusiones de la investigación policial.

Desde el Ejecutivo autonómico se ha señalado que los daños fueron “hechos no deliberados atribuibles a fauna silvestre”, respaldando así el informe elaborado tras la investigación de la Guardia Civil.

El Gobierno también pidió rectificación a quienes insinuaron la existencia de sabotaje, insistiendo en que no existían indicios que apuntaran a una actuación intencionada.


Debate sobre la gestión de los vehículos del parque

La controversia también ha reabierto el debate sobre la gestión de los vehículos oficiales del parque.

Entre los automóviles afectados se encuentran trece todoterrenos adquiridos mediante contratos de renting, cuyo coste asciende a 94.000 euros por vehículo, según los datos conocidos.

Mientras continúa el debate, Roi sigue patrullando el aparcamiento de Cabárceno, convertido en el nuevo guardián de los coches del parque frente a uno de los habitantes más discretos del ecosistema cántabro: la marta.