¿Buscas un hotel diferente? Así es el alojamiento más especial de Cantabria
En el pequeño pueblo de Valle, en pleno Alto Asón y a pocos minutos del nacimiento del río, se alza un antiguo palacio cántabro de 1610 transformado en un hotel con encanto. Se trata del Akla Hotel Palacio Torre de Ruesga, un alojamiento de cuatro estrellas que combina el legado arquitectónico de la nobleza del siglo XVII con una propuesta contemporánea diseñada para el descanso, la intimidad y las escapadas románticas.
Este hotel con jacuzzi privado en Cantabria ofrece una experiencia diferente en uno de los enclaves más verdes y tranquilos de la comunidad autónoma. Sus habitaciones con bañera de hidromasaje y luces LED son uno de los principales reclamos de quienes buscan una escapada romántica con historia.
Un palacio señorial convertido en hotel con encanto
El Palacio Torre de Ruesga fue construido en 1610 por orden del noble local Juan Fernández de Valle. Su diseño, obra del arquitecto Diego de Sisniega, está vinculado a otros grandes proyectos del barroco español como El Escorial o la Catedral de Segovia. Considerado uno de los palacios más importantes de Cantabria, sirvió de modelo para muchas otras casonas señoriales posteriores.
En su reconversión a hotel —iniciada en 1997— se ha respetado el valor patrimonial del edificio. Los frescos del siglo XIX que decoran techos y paredes en los salones principales, pintados por el artista catalán León Criach, se han conservado íntegros. Estas escenas de inspiración modernista constituyen uno de los elementos más valiosos del conjunto.
La decoración de las habitaciones fue supervisada por Concha Abos, que apostó por un estilo clásico, con cortinajes pesados, mobiliario antiguo y materiales nobles, en sintonía con la estructura original del edificio.
Jacuzzi privado, cromoterapia y suites en las torres
El hotel dispone de 18 habitaciones, muchas de ellas tipo suite y ubicadas en las antiguas torres del palacio. Algunas son dúplex, con techos de madera, muros de piedra vista y acceso directo al jardín.
Uno de los mayores atractivos son las suites con jacuzzi privado, equipadas con bañeras de hidromasaje, iluminación LED y sistema de cromoterapia, pensadas para crear una atmósfera íntima y relajante. Este tipo de habitación es especialmente demandado por parejas que buscan un fin de semana romántico entre historia y naturaleza.
Un entorno natural privilegiado en el Alto Asón
La ubicación del hotel no podría ser más idónea. El río Asón fluye junto al edificio, y a escasa distancia se encuentra su espectacular nacimiento, así como varias rutas de senderismo dentro del Parque Natural de los Collados del Asón.
Durante el verano, el establecimiento también ofrece una piscina exterior con zona de spa calefactada, rodeada de vegetación. La gastronomía es otro punto fuerte: en su restaurante, ubicado en las antiguas vaquerizas del palacio, se sirve una carta centrada en productos típicos de Cantabria, como rabas frescas, carnes de la zona, pescados del Cantábrico y postres caseros como la quesada pasiega.
Una escapada romántica con historia en Cantabria
El Akla Hotel Palacio Torre de Ruesga forma parte del grupo Akla Hoteles, especializado en experiencias singulares para parejas. Entre sus otros alojamientos se encuentran el Akla Hotel Suite Valles Pasiegos o La Casa del Puente, en el entorno del río Gándara. Todos comparten una misma filosofía: combinar patrimonio, naturaleza y confort moderno en entornos rurales de gran belleza.
Dormir en este palacio histórico de Cantabria es más que alojarse en un hotel. Es sumergirse en siglos de historia, en un paisaje que parece detenido en el tiempo, pero con todas las comodidades del presente. Un lugar ideal para quienes buscan un hotel romántico en Cantabria, diferente y con personalidad.